John Michael Osbourne (Marston Green, 3 de diciembre de 1948-Jordans, 22 de julio de 2025), más conocido como Ozzy Osbourne, fue un cantante, compositor y personalidad de televisión británico. Es reconocido como uno de los pioneros del heavy metal tras cofundar en 1968 la banda Black Sabbath. Como vocalista de esta formación, participó en la grabación de sus primeros ocho álbumes de estudio, entre los que figuran obras fundamentales en la historia del mencionado género como Black Sabbath (1970), Paranoid (1970) y Master of Reality (1971).
Tras su expulsión de la agrupación en 1979 por su excesivo abuso de sustancias, emprendió una carrera en solitario durante la que publicó trece álbumes de estudio. Sus primeros siete trabajos obtuvieron certificaciones multiplatino en los Estados Unidos, destacando de este periodo títulos como Blizzard of Ozz (1980) y Diary of a Madman (1981), grabados junto con el guitarrista Randy Rhoads. Osbourne se reintegró a Black Sabbath en diversas etapas, colaboró en el álbum final de la banda, 13 (2013) y lideró su gira de despedida que concluyó en 2017. El 5 de julio de 2025 realizó su última actuación en directo en el evento Back to the Beginning en Birmingham, luego de anunciar su retiro por diferentes quebrantos de salud. Falleció diecisiete días después a causa de un infarto agudo de miocardio. Tras su deceso, fue objeto de múltiples homenajes.
Con más de 115 millones de discos vendidos entre su carrera como solista y su etapa en Black Sabbath, Osbourne cosechó numerosos reconocimientos profesionales. Entre estos figuran el ingreso en el Salón de la Fama del Rock and Roll en dos ocasiones —como integrante de Black Sabbath en 2006 y como solista en 2024— y la inclusión en el Salón de la Fama de la Música del Reino Unido. Su palmarés integra trece nominaciones a los Premios Grammy, de las cuales sumó cinco victorias que incluyen el Lifetime Achievement Award. Asimismo, obtuvo el Premio Ivor Novello, el galardón Global Icon de los MTV Europe Music Awards y el Premio Brit a la trayectoria, entre otras condecoraciones. Fue reconocido además con estrellas en el Paseo de la Fama de Hollywood y en la Calle de las Estrellas de Birmingham.
Más allá de la música, obtuvo una mayor exposición mediática en la década de 2000 con el programa de telerrealidad The Osbournes. Asimismo, otorgó visibilidad a nuevas agrupaciones mediante el festival Ozzfest, creado junto a su esposa y representante Sharon Osbourne. En el ámbito personal, contrajo matrimonio en dos ocasiones y tuvo seis hijos: Jessica, Louis y Elliot, de su primer matrimonio con Thelma Riley; y Aimee, Kelly y Jack, de su unión con Sharon.
A lo largo de su carrera mantuvo una imagen controvertida por sus erráticos comportamientos públicos generados en gran medida por sus adicciones a las drogas y al alcohol. Su impacto en el desarrollo del heavy metal y su estilo provocador le valieron apelativos como el «Padrino del heavy metal» o el «Príncipe de las Tinieblas». Agrupaciones como Metallica, Judas Priest, Guns N' Roses, Alice in Chains y System of a Down, entre otras, lo han mencionado como una importante influencia en sus primeras etapas, mientras que publicaciones como Hit Parader, Rolling Stone y Billboard lo incluyeron en sus listados de los mejores vocalistas y artistas de la historia.
Primeros años
John Michael Osbourne nació el 3 de diciembre de 1948 en el hospital de maternidad de Marston Green,[1] en el condado de Warwickshire. Creció en el distrito de Aston, en la zona septentrional de Birmingham.[2] Su madre, Lilian Unitt (1916-2001), trabajaba en una fábrica de la empresa Lucas; su padre, John Thomas «Jack» Osbourne (1915-1977), desempeñaba turnos nocturnos en la General Electric Company.[3] La familia, formada por los padres, tres hermanas mayores (Jean, Iris y Gillian) y dos hermanos menores (Paul y Tony), residía en una pequeña vivienda de dos dormitorios en el número 14 de Lodge Road.[4]
En su autobiografía I Am Ozzy, Osbourne relató la precaria situación económica del hogar, donde los ingresos resultaban insuficientes para mantener a seis hijos. Debido a la falta de recursos, pasó gran parte de su infancia sin calzado adecuado y utilizaba botas de agua para asistir a la escuela. También declaró que la familia empleaba a menudo hojas de periódico como sustituto del papel higiénico.[5]
Recibió el apodo de «Ozzy» durante esta etapa y mostró dificultades de aprendizaje derivadas de la dislexia.[4][6] El acoso que sufrió por parte de algunos de sus compañeros de escuela motivaron varios intentos de suicidio durante su adolescencia.[6][7] En una entrevista posterior recordó su paso por las aulas:
A pesar de sus dificultades académicas, mostró interés por las artes. Participó en representaciones escolares de las operetas El Mikado y H.M.S. Pinafore y se acercó a la música tras escuchar el sencillo «She Loves You» de The Beatles.[9][10][11] Su primera interpretación ante un público ocurrió en un concurso de talentos organizado por sus hermanas, en el que cantó «Living Doll» de Cliff Richard. No obstante, en su biografía Last Rites declaró que, durante esa época, nunca consideró la música como un medio de vida.[12] A los quince años abandonó los estudios y trabajó en diversos oficios, como obrero de construcción, asistente de fontanería, afinador de bocinas y empleado en un matadero.[13]
A los diecisiete años, la justicia lo condenó por el robo de prendas de vestir. Ante la imposibilidad de pagar la multa impuesta, cumplió una sentencia de seis semanas en la prisión de Winson Green. Osbourne recordó este suceso: «Mi padre siempre pensó que yo haría algo grande: "Tengo una corazonada, John Osbourne", me decía después de unas cuantas cervezas. "O acabas haciendo algo muy especial o acabas en la cárcel". Y tenía razón: antes de cumplir los dieciocho ya estaba en prisión».[14]
Carrera musical
1967 - 1968: inicios
Tras cumplir su condena en Winson Green, Osbourne recibió de su padre un equipo de sonido de la marca Vox Amplification.[15] Poco después, asumió el puesto de vocalista en la agrupación local Music Machine, aunque el conjunto nunca llegó a presentarse en vivo. Posteriormente, la formación cambió su nombre a The Approach, pero no superó la etapa de ensayos.[16] Ante la falta de resultados, decidió publicar un anuncio en una tienda de música para ofrecer sus servicios como cantante. A finales de 1967, el guitarrista Geezer Butler acudió a su domicilio para proponerle la vacante de vocalista en una banda llamada Rare Breed.[17] Aunque realizaron múltiples ensayos y ofrecieron un par de presentaciones en vivo, Osbourne nunca mostró afinidad con la propuesta musical del grupo; según sus declaraciones, los integrantes insistían en la experimentación con el objetivo de convertirse en «la nueva encarnación de Pink Floyd».[18]
Tras la disolución de Rare Breed, consideró abandonar sus aspiraciones artísticas. Sin embargo, meses después, el guitarrista Tony Iommi y el baterista Bill Ward acudieron a su casa en respuesta al mismo anuncio para invitarlo a un nuevo proyecto.[19] Osbourne propuso la incorporación de Butler como bajista y el grupo adoptó el nombre de Polka Tulk Blues Band.[20] Luego de algunas presentaciones, los miembros decidieron rebautizar a la banda como Earth.
1969 - 1979: Black Sabbath
En agosto de 1969, debido a la existencia de otra agrupación homónima, el cuarteto adoptó el nombre de Black Sabbath, inspirado en el título de una película de terror de 1963 del director Mario Bava.[22] Según Osbourne, Iommi propuso la idea original de componer canciones que infundieran miedo; esta decisión marcó el abandono del sonido blues que caracterízó sus inicios.[23] Durante la producción del primer álbum, Butler relató haber visualizado una figura oscura a los pies de su cama tras leer un libro sobre ocultismo; este incidente motivó la escritura de «Black Sabbath», la primera canción del grupo en adoptar la temática de horror.[24]
A partir de ese momento, la banda empezó a crear música pesada con sonidos lúgubres, inspirada por la fascinación que el cine de terror generaba en el público y como una respuesta a la cultura hippie.[25] De acuerdo con Mark Savage de BBC News, Osbourne desarrolló «un lamento vocal agresivo que siempre parecía estar al borde de la locura» para adaptarse a este nuevo estilo;[26] su rol creativo en Black Sabbath consistía en desarrollar las líneas melódicas, mientras que Iommi componía las estructuras musicales y Butler escribía las letras.[27] A pesar de la escasa inversión de la discográfica Warner Bros. Records, la agrupación alcanzó un éxito comercial inmediato. El álbum debut y su sucesor, Paranoid (ambos de 1970), lograron posiciones de privilegio en las listas británicas pese al rechazo inicial de la crítica especializada.[28] Esta tendencia continuó con Master of Reality (1971), que ingresó en los diez primeros puestos en el Reino Unido y los Estados Unidos;[29] no obstante, el crítico Lester Bangs lo calificó de «repetitivo y simplista».[30]

En septiembre de 1972, la banda publicó Vol. 4, su cuarto disco consecutivo en vender un millón de copias en el mercado estadounidense.[31] Durante esta época, el consumo excesivo de cocaína era habitual entre los integrantes, quienes destinaron parte del presupuesto de producción del álbum para financiar su adicción.[32] El reconocimiento de la prensa especializada llegó finalmente con Sabbath Bloody Sabbath (1973), obra que la revista Rolling Stone calificó como un «éxito total» y que marcó el punto más alto de la aceptación crítica para la formación original.[33][34] Tras el lanzamiento de Sabotage (1975), que mantuvo la racha de certificaciones de oro y reseñas positivas,[35][36] el grupo publicó Technical Ecstasy (1976). Este último recibió comentarios mixtos y evidenció un deterioro en las relaciones internas, además de marcar el inicio del declive de Osbourne en la agrupación.[37][38] El cantante confesó su falta de interés durante este periodo:
Había empezado a perder el interés, y una y otra vez pensaba en cómo sería una carrera en solitario [...] Mientras, en el estudio, Tony [Iommi] repetía constantemente: «tenemos que sonar como Foreigner» o «tenemos que sonar como Queen». Pero a mi me parecía muy extraño que las bandas que antes influíamos fuesen ahora una influencia para nosotros.[39]
Durante 1977, Osbourne realizó algunas colaboraciones fuera de Black Sabbath al participar como corista en proyectos de la escena de Birmingham. Bajo el sello independiente Birmingham Free Music, registró las voces de apoyo para una versión de «Don't Let Me Be Misunderstood» de The Animals junto al cantautor Chris Sedgwick; dicha pieza se convirtió en una rareza discográfica tras la destrucción accidental de la mayoría de sus copias.[40] Asimismo, aportó los coros en el tema «Circles» de la banda Quartz durante las sesiones de su álbum debut, producido por Iommi. Aunque esta última grabación no figuró en el LP original, se editó como lado B del sencillo «Stroking the Fires of Hell» y fue recuperada décadas después como pista adicional en las reediciones del grupo.[41]
El fallecimiento de su padre en 1977 y el agravamiento de sus adicciones al alcohol y las drogas alteraron su estabilidad en Black Sabbath.[42] A finales de año abandonó la formación durante tres meses para trabajar en un proyecto solista titulado Blizzard of Ozz, nombre sugerido por su padre antes de morir.[43] Para este propósito, reclutó a tres antiguos miembros de la banda Necromandus —el guitarrista Baz Dunnery, el bajista Dennis McCarten y el baterista Frank Hall—, con quienes ensayó en su residencia de Staffordshire.[44] Sin embargo, las sesiones resultaron improductivas debido al comportamiento errático del vocalista y a la falta de dirección musical. Hall recordó posteriormente que la dinámica de trabajo consistía en breves ensayos nocturnos tras jornadas marcadas por el consumo de alcohol del cantante. Además, el material de Dunnery se orientaba hacia el rock progresivo, un estilo que Hall consideró incompatible con el registro vocal de Osbourne. Aunque el grupo llegó a grabar algunas maquetas, el proyecto no prosperó.[44]
Durante su ausencia, Black Sabbath contrató a Dave Walker, con quien llegaron a ensayar e interpretar una versión temprana de la canción «Junior's Eyes» en el programa de la BBC Look! Hear![45] Sin embargo, Osbourne regresó a petición de sus compañeros antes de iniciar la grabación del disco Never Say Die! en Toronto. El proceso resultó complejo debido al abuso de sustancias de todos los integrantes, lo que dificultó la coordinación musical y retrasó las sesiones.[46] En mayo de 1978, la banda inició la gira promocional del álbum con Van Halen como acto de apertura.[47] La prensa describió las actuaciones de Black Sabbath como carentes de inspiración, en contraste con la energía del cuarteto californiano. La gira concluyó el 11 de diciembre en Albuquerque, evento que marcó la última presentación del cantante con el grupo hasta 1985.[48]
En 1979, las tensiones alcanzaron un punto crítico durante los ensayos para un nuevo material en Los Ángeles. Los conflictos radicaron principalmente en la relación entre Osbourne e Iommi; el vocalista manifestó su descontento ante las exigencias de regrabar sus voces y la manipulación de las pistas por parte del guitarrista. Finalmente, el 27 de abril de ese año, Iommi decidió expulsarlo con el respaldo de Butler y Ward. Los motivos comunicados incluyeron su falta de fiabilidad y el consumo excesivo de sustancias. Aunque Osbourne reconoció sus adicciones, sostuvo que no diferían significativamente de las de sus compañeros.[49] Tras su partida, la banda contrató a Ronnie James Dio para reemplazarlo.[
1980: inicio de su carrera en solitario y Blizzard of Ozz

Tras su expulsión de Black Sabbath, Osbourne recibió 96 000 libras esterlinas por su participación en los derechos del nombre de la agrupación.[51] Con ese capital, permaneció recluido durante tres meses en el hotel Le Parc de Los Ángeles; allí inició un ciclo de consumo de alcohol y drogas bajo la convicción de que su carrera había terminado.[52] Ante el deterioro del cantante, el mánager Don Arden —quien lo había contratado para su sello Jet Records— envió a su hija Sharon a la ciudad californiana con la instrucción de supervisar al músico y proteger así su inversión económica.[43]
Aunque Arden presionó inicialmente a Osbourne para que regresara a Black Sabbath o nombrara a su nueva formación Son of Sabbath, el vocalista rechazó ambas propuestas. En su lugar, Sharon asumió un rol activo en la reestructuración de su carrera y lo instó a formar un supergrupo junto al guitarrista Gary Moore.[53] Aunque Moore y su banda G-Force asistieron al cantante en la audición de nuevos integrantes, el guitarrista declinó unirse al proyecto de forma permanente.[54]
A finales de 1979, bajo la gestión de los Arden, Osbourne formó la agrupación Blizzard of Ozz. La alineación incluyó al guitarrista Randy Rhoads, al bajista y letrista Bob Daisley y al baterista Lee Kerslake, mientras que el tecladista Don Airey participó en las grabaciones como músico de apoyo.[53] Si bien Osbourne aseguró en su biografía que él y Rhoads iniciaron el proyecto y compusieron las primeras canciones,[55] Daisley sostuvo posteriormente que estableció las bases de la banda junto al cantante en Inglaterra antes de la incorporación de Rhoads.[56] El sello discográfico decidió titular el álbum debut como Blizzard of Ozz y acreditarlo únicamente a Osbourne, lo que marcó el inicio formal de su trayectoria solista.[53]
El fotógrafo Fin Costello capturó la imagen de portada, en la que el músico aparece tumbado en el suelo mientras sostiene una cruz.[57] Con esta composición, el equipo de producción buscó preservar la estética oscura que definió su etapa en Black Sabbath. Asimismo, el arte incluyó por primera vez el logotipo clásico diseñado por Yaroslaw Prokoptchuk, el cual se convirtió en la marca registrada de su carrera.[58] Publicado en 1980 e impulsado por los sencillos «Crazy Train» y «Mr. Crowley»,[59] el álbum alcanzó éxito comercial al ubicarse en el vigesimoprimer puesto en la lista Billboard 200 en los Estados Unidos y en la séptima casilla de la clasificación UK Albums Chart en el Reino Unido.[60][61] Considerado uno de los mejores discos de heavy metal de la historia por diversos medios,[62][63] Blizzard of Ozz obtuvo la certificación de quíntuple platino en 2019.[59]
Osbourne percibía esta etapa como una competencia directa con su antigua banda por el rendimiento comercial: «Mentiría si dijera que cuando hicimos Blizzard of Ozz no tuve la sensación de estar compitiendo con Black Sabbath. Les deseaba lo mejor, pero una parte de mí tenía un miedo atroz a que tuvieran más éxito ahora que yo ya no estaba».[64] Una semana antes del lanzamiento, la agrupación inició la gira promocional,[65] que se extendió hasta septiembre de 1981.[66] Por sugerencia de Sharon, Osbourne priorizó recintos de mediana capacidad para asegurar su estatus como cabeza de cartel y evitar la posición de telonero ante bandas de mayor popularidad.[67]
1981 - 1982: Diary of a Madman y Speak of the Devil

Tras finalizar el tramo europeo de la gira, la agrupación regresó al estudio para grabar su segundo trabajo, Diary of a Madman.[68] Bajo presión de la discográfica, Osbourne y sus músicos completaron la grabación en menos de tres semanas entre febrero y marzo de 1981, con Max Norman como productor. El proceso transcurrió en un clima de tensión interna debido a disputas financieras con la administración de los Arden, conflictos que derivaron en el despido de Kerslake y Daisley una vez finalizadas las sesiones; esto impidió que ambos participaran en la promoción del disco.[69]
Costello aportó nuevamente la fotografía de carátula, en la que el vocalista aparece disfrazado de maníaco en un escenario de estética gótica. El diseñador Steve «Krusher» Joule colaboró en el arte con el fin de profundizar en la imagen de «loco» que el cantante proyectaba en sus conciertos.[70] Publicado en noviembre de 1981, el álbum tuvo un notable rendimiento comercial apoyado en los sencillos «Over the Mountain» y «Flying High Again».[71] Alcanzó la decimosexta posición en la lista Billboard 200 y la decimocuarta en la clasificación UK Albums Chart,[60][61] mientras que la crítica destacó la labor de Rhoads,[71] a quien la revista Rolling Stone situaría años después entre los mejores guitarristas de la historia.[72]
Para la correspondiente gira, Osbourne reclutó al bajista Rudy Sarzo y al baterista Tommy Aldridge.[73] Durante este periodo, incorporó elementos provocativos en sus conciertos como el lanzamiento de casquería a la audiencia, práctica que motivó el escrutinio de las autoridades y una respuesta recíproca del público.[74] Asimismo, las presentaciones incluyeron al actor John Edward Allen (apodado «Ronnie el Enano»), quien asistía al cantante y protagonizaba una ejecución simulada en la horca; su pseudónimo funcionaba como una alusión directa a Ronnie James Dio.[75]
Durante una parada técnica el 19 de marzo de 1982 en Leesburg (Florida), el conductor del autobús de la gira, Andrew Aycock, piloteó una avioneta ligera y realizó vuelos rasantes sobre el vehículo de la banda.[76] En una de las maniobras, el ala izquierda impactó contra el autobús, lo que provocó que la aeronave se estrellara contra el garaje de una mansión cercana. El accidente resultó en la muerte instantánea de Rhoads, Aycock y la maquilladora Rachel Youngblood, quienes se encontraban en el aeroplano.[77] Osbourne, quien mantenía una estrecha amistad con el guitarrista, cayó en una profunda depresión: «Me sentía fatal. Randy fue una de las personas más maravillosas en mi vida. Y supongo que me sentía culpable, porque si no hubiese estado en mi banda, no habría muerto».[78]
Ante la necesidad de cumplir con los contratos vigentes, el músico retomó la gira tras contratar temporalmente al guitarrista Bernie Tormé, cuya participación se extendió solo por unos pocos conciertos. Finalmente, seleccionó a Brad Gillis para finalizar el trayecto.[79] El cierre de esta etapa quedó registrado en el álbum en vivo de 1982 Speak of the Devil (publicado en el Reino Unido como Talk of the Devil), compuesto íntegramente por versiones de Black Sabbath grabadas en el club The Ritz de Nueva York.[80][81] Con el diseño de Steve Joule y la fotografía de Neal Preston, la portada muestra al cantante sentado en un trono con largos colmillos y sangre en su boca, lo que reafirmó la estética provocativa y oscura de sus primeros trabajos.[82] Aunque el disco logró la decimocuarta casilla en Estados Unidos y la vigesimoprimera en el Reino Unido,[83][61] Osbourne confesó que lo grabó solo para cumplir sus obligaciones con Jet Records y lo calificó como «un montón de versiones horribles».[80]
Gracias a la mediación de su abogado Fred Asis, ese mismo año participó como cantante invitado en el tema «Shake Your Head» de la agrupación de dance-pop Was (Not Was).[84] Aunque Madonna participó en la audición para los coros, no figuró en la versión definitiva. Diez años después, el productor Steve Hurley remezcló la canción e incorporó la voz de la actriz Kim Basinger junto a una nueva toma de Osbourne;[85] esta versión alcanzó el cuarto puesto en la lista UK Singles Chart tras su inclusión en el álbum recopilatorio Hello Dad... I'm in Jail.[86]
1983 - 1986: Bark at the Moon, Live Aid y The Ultimate Sin
Tras rescindir su contrato con Jet Records mediante el pago de una indemnización a Don Arden, Osbourne seleccionó en 1983 a Jake E. Lee como guitarrista permanente. La banda registró el álbum Bark at the Moon en los estudios Ridge Farm con el regreso de Daisley y la participación de Aldridge y Airey.[87] Pese a que la edición original del álbum, lanzada el 10 de diciembre por CBS Records, otorgaba los créditos de composición exclusivamente al cantante, tanto Lee como Daisley reclamaron posteriormente su autoría en la mayor parte del material.[88] El disco alcanzó la decimonovena posición en la lista Billboard 200 y la vigesimocuarta casilla en UK Albums Chart gracias al éxito del sencillo homónimo,[83][61] cuyo videoclip —popular en la cadena MTV— tuvo como escenario el sanatorio mental Holloway, a las afueras de Londres.[89] La crítica elogió la capacidad de Lee para asumir latarea de reemplazar a Rhoads a través de un estilo técnico diferenciado.[90]
Bajo el diseño de Joule y la fotografía de Costello y Tony Harrison,[87] la portada muestra a Osbourne caracterizado como un hombre lobo, proceso que requirió más de seis horas de maquillaje y costó alrededor de 50 000 libras esterlinas.[91] La gira promocional finalizó en enero de 1985 con una actuación en la primera edición del festival Rock in Rio en Brasil, donde el grupo compartió cartel con artistas como Iron Maiden, Rod Stewart, Scorpions, AC/DC y Queen.[92] Antes del evento, el vocalista pasó seis semanas en un tratamiento de desintoxicación en el Betty Ford Center por sugerencia de Sharon, quien para entonces ya era su esposa y representante.[93]

En julio de 1985, Osbourne participó en el festival Live Aid con sus antiguos compañeros de Black Sabbath.[94] Pese al distanciamiento previo con Iommi, aceptó la reunión para el evento benéfico. En su biografía, confesó que experimentó sentimientos encontrados; aunque disfrutó interpretar las canciones clásicas, percibió un trato preferencial hacia su figura debido a su estatus de celebridad en los Estados Unidos, en contraste con Black Sabbath, que atravesaba un periodo de baja popularidad.[95] El conjunto interpretó tres piezas durante el evento: «Children of the Grave», «Iron Man» y «Paranoid».[78]
En 1986, tras incorporar al bajista Phil Soussan y al baterista Randy Castillo, el músico publicó The Ultimate Sin. El álbum, que incorporó una producción más accesible para la radio y un sonido más cercano al glam metal —estilo popular en la época—, alcanzó la sexta posición en Estados Unidos,[96][60] además de obtener la octava casilla en el Reino Unido.[61] Este éxito comercial respondió principalmente al sencillo «Shot in the Dark», tema que ocupó el puesto 20 en la lista UK Singles Chart y el 68 en el Billboard Hot 100.[97][60] La gira promocional del disco incluyó una presentación como cabeza de cartel en el festival Monsters of Rock en Donington Park en agosto de 1986.[98]
El artista Boris Vallejo diseñó la ilustración de la portada, en la que el cantante aparece como un monstruo alado junto a una figura femenina en un escenario apocalíptico.[99] Años después, Osbourne señalaría a The Ultimate Sin como su trabajo de menor valor artístico debido a la labor de producción de Ron Nevison.[100] Pese al volumen de ventas, su relación profesional con Lee finalizó en 1987 tras concluir la gira.[101] Ese mismo año, conmemoró el quinto aniversario de la muerte de Rhoads con el lanzamiento de Tribute, una recopilación de grabaciones en vivo de 1981.[80] El material obtuvo un notable éxito comercial al alcanzar la sexta posición en los Estados Unidos y la decimotercera en el Reino Unido,[60][61] e impulsó como sencillo una versión en vivo de «Crazy Train», que contó además con su primer videoclip oficial.[60]
1988 - 1993: No Rest For the Wicked, No More Tears y Live & Loud
Tras la salida de Lee en 1987, Osbourne seleccionó como reemplazo a Zakk Wylde después de recibir una cinta de demostración facilitada por el fotógrafo Mark Weiss. El guitarrista, quien trabajaba en una gasolinera al momento de su contratación, debutó poco después en un concierto especial dentro de la prisión londinense de Wormwood Scrubs.[102][103] Wylde, quien aportó un sonido más pesado y moderno y una estética que recordaba a la de Rhoads, debutó en el álbum No Rest for the Wicked (1988).[104] La producción, a cargo de Roy Thomas Baker y Keith Olsen, contó con la participación de Castillo en la batería, John Sinclair en los teclados y el regreso de Daisley en el bajo.[105] Ese mismo año, el cantante apareció en el documental The Decline of Western Civilization Part II: The Metal Years; en dicha obra, relató a la directora Penelope Spheeris sus constantes recaídas en el alcoholismo en una escena en la que intentaba cocinar un desayuno.[106]

El fotógrafo Bob Carlos Clarke capturó la imagen de la carátula, en la que Osbourne aparece sobre un trono rodeado por tres niñas; esta estética reforzó el alejamiento de los temas lúgubres que caracterizaron sus artes de portada previos.[107] En el ámbito comercial, el disco alcanzó la decimotercera posición del Billboard 200 y la vigesimotercera en el UK Albums Chart.[83][61] Por su parte, la crítica destacó el vigor de Wylde en piezas como «Miracle Man» y «Crazy Babies», y calificó el lanzamiento como el regreso de Osbourne a su mejor estado de forma.[105]
La gira promocional del disco marcó el reencuentro de Osbourne con Geezer Butler, quien se unió a la formación para la gira y para la grabación del EP en directo Just Say Ozzy (1990).[108] Durante ese periodo, el músico grabó la balada «Close My Eyes Forever» junto a Lita Ford, la cual alcanzó el octavo puesto en el Billboard Hot 100.[109] Además, en 1989 encabezó el Moscow Music Peace Festival en la Unión Soviética, un evento masivo que incluyó a bandas como Bon Jovi, Cinderella, Skid Row, Scorpions, Gorky Park y Mötley Crüe.[110] El mismo año grabó una versión de «Purple Haze» de Jimi Hendrix para el álbum benéfico Stairway to Heaven/Highway to Hell.[111]
Tras un periodo de rehabilitación en el centro de Huntercombe Manor por violencia doméstica derivado de sus adicciones,[112] en 1991 alcanzó la cima de su éxito comercial con No More Tears, un disco que llegó a la séptima casilla en Estados Unidos y a la decimoséptima en Reino Unido.[60][61] Para este proyecto, el cantante buscó la colaboración de Lemmy Kilmister, líder de Motörhead, quien coescribió las letras de cuatro temas, incluidos los éxitos «Hellraiser» y «Mama, I'm Coming Home».[113] Esta última escaló hasta el puesto 28 de Billboard Hot 100 y se mantiene como el único sencillo del artista que ha ingresado al Top 40 estadounidense sin la compañía de otro intérprete.[60]
Cinco de sus temas alcanzaron el Top 40 de la lista Mainstream Rock Airplay, entre los que destacaron la canción homónima, «Road to Nowhere» y «Time After Time». Gracias a esta recepción, No More Tears permaneció 86 semanas en la clasificación del Billboard 200, registro que solo supera su álbum debut, Blizzard of Ozz.[60] La producción de Duane Baron y John Purdell, junto a la mezcla de Michael Wagener, otorgaron al disco un sonido contemporáneo que facilitó la rotación constante de sus videoclips en la cadena MTV.[104] La carátula presenta al músico en un plano medio con un ala de ángel que brota de su hombro. Según el propio intérprete, Sharon ideó este concepto para distanciarse de la estética oscura: «La idea era que el disco tuviese un aire más maduro. No podía seguir haciendo lo de las fauces cubiertas de sangre, empezaba a resultar un poco paródico».[104] La crítica valoró de forma positiva la obra y señaló que Osbourne adaptó con éxito su estilo musical a los estándares de la década de 1990.[113][114] El cantante también mencionó en su biografía que No More Tears era «lo mejor que había hecho en años».[104]
Durante esta época, el artista aportó su voz en las canciones «Bombers (Can Open Bomb Bays)» y «Jack's Land» para el primer álbum como solista de su antiguo compañero Bill Ward.[115] Asimismo, colaboró con la banda Infectious Grooves en el tema «Therapy»,[116] grabó junto con Dweezil Zappa una versión de «Stayin' Alive» de The Bee Gees y cantó el coro en «Hey Stoopid» de Alice Cooper.[117] Su colaboración con Kilmister derivó, además, en la canción «I Ain't No Nice Guy», incluida en el álbum March ör Die (1992) de Motörhead.[118]
Bajo la creencia de que padecía esclerosis múltiple —diagnóstico que resultó erróneo—,[119] Osbourne anunció su retiro definitivo de los escenarios. La gira resultante, titulada irónicamente No More Tours,[120] contó con Mike Inez al bajo y culminó con dos conciertos en Costa Mesa (California).[121][122] Para estas fechas finales, el cantante invitó a los miembros originales de Black Sabbath con el fin de realizar una reunión especial sobre el escenario.[123] El trayecto quedó registrado en el álbum doble Live & Loud (1993),[124] cuya interpretación de «I Don't Want to Change the World» le valió su primer premio Grammy en 1994 bajo la categoría de mejor interpretación de metal.[125] Ese mismo año cooperó con la banda Therapy? en la canción «Iron Man» para el álbum tributo Nativity in Black,[126] y grabó una versión de «Born to Be Wild» para el álbum Kermit Unpigged, publicado por The Jim Henson Company.[127]
1995 - 2000: Ozzmosis, Ozzfest y Reunion
Osbourne publicó en 1995 el álbum de estudio Ozzmosis e inició la gira de apoyo Retirement Sucks.[128] Posteriormente, reconoció la impulsividad de su decisión de abandonar las giras: «Me retiré cuando tenía unos 43 años y, a los cinco minutos, me pregunté por qué demonios lo había hecho. ¿Qué se supone que debía hacer, tejer?».[119] Ozzmosis alcanzó la cuarta posición del Billboard 200 y la segunda en la clasificación UK Rock & Metal Albums,[83][61] además de obtener la certificación de doble platino gracias a la popularidad de temas como «Perry Mason», «I Just Want You» y «See You on the Other Side».[128][129]
La alineación para la grabación del disco incluyó a Wylde, Butler y el baterista Deen Castronovo, junto a la colaboración del teclista Rick Wakeman. Previo a las sesiones definitivas, Osbourne trabajó brevemente con el guitarrista Steve Vai, esfuerzo que dio como resultado la canción «My Little Man». Sin embargo, la formación experimentó cambios drásticos poco después: ante la indecisión de Wylde sobre una oferta para integrarse a Guns N' Roses, el vocalista seleccionó a Joe Holmes como su nuevo guitarrista. Tras la salida de Butler y Castronovo a inicios de 1996, la agrupación incorporó a Mike Bordin en la batería y a Robert Trujillo como bajista.[128]
El fotógrafo Rocky Schenck y el diseñador David Coleman crearon la portada, la cual presenta la silueta del cantante intervenida con múltiples ojos y bocas.[130] La prensa recibió el disco con opiniones divididas; mientras algunos criticaron una producción de Michael Beinhorn por ser «excesivamente pulida», otros valoraron la continuidad de una fórmula musical que aún resultaba efectiva.[128] Osbourne lo consideró el álbum que más le costó completar debido a las exigencias de Beinhorn durante la grabación de las voces.[131]

El mismo año, Sharon fundó el festival Ozzfest como una plataforma para las agrupaciones emergentes de la escena del metal. La respuesta favorable de la edición inaugural propició que el evento se convirtiera en una gira anual.[132] Tras colaborar con Type O Negative en una versión de la canción «Pictures of Matchstick Men» para la banda sonora del filme Private Parts,[133] Osbourne encabezó en 1997 la segunda edición del festival tanto con su banda solista como con la formación original de Black Sabbath,[134] a excepción de Bill Ward.[135] Aunque la reunión inició en dicho festival, la banda grabó el álbum en vivo Reunion durante dos conciertos realizados en el NEC Arena de Birmingham en diciembre de ese año. La inclusión de las canciones de estudio «Psycho Man» y «Selling My Soul» marcó el primer retorno de los miembros originales a un estudio de grabación desde 1978.[136] Reunion salió al mercado en octubre de 1998 y alcanzó la segunda posición en el UK Rock & Metal Albums y la undécima en el Billboard 200.[137][138] Pese al plan inicial de grabar un disco completo con material original, el deterioro en la salud de Ward y la falta de cohesión en las sesiones de estudio lo impidieron. Al respecto, el cantante manifestó:
La prensa me echó la culpa de que no consiguiéramos grabar un nuevo disco. Pero no creo que yo fuese el problema. Lo que pasa es que había cambiado. Todos habíamos cambiado. Yo ya no era aquel cantante loco que se pasaba el día borracho en el bar, pero podía entrar a grabar una toma rápida cuando a Tony [Iommi] se le ocurría un riff. Yo ya no trabajaba así [...] A decir verdad, creo que estar sobrio tampoco contribuyó a mi creatividad.[139]
El músico publicó en 1997 el recopilatorio The Ozzman Cometh, que incluyó éxitos de su carrera solista, maquetas inéditas de su periodo en Black Sabbath y «Back on Earth», pieza descartada de las sesiones de Ozzmosis.[140] Aunque el compilado no logró ingresar en los cincuenta primeros lugares en Reino Unido,[61] consiguió la decimotercera casilla en Estados Unidos y la certificación de doble platino en ese país.[83][141] Para promocionarlo, realizó en 1998 una breve gira de conciertos por Japón, Europa y Oceanía.[142] Ese mismo año colaboró con las bandas The Crystal Method y Fuzzbubble y los raperos DMX y Ol' Dirty Bastard en el tema «Nowhere to Run (Vapor Trail)» para el disco Chef Aid: The South Park Album.[143] Asimismo, aportó su voz en la canción «This Means War!!» del álbum Extinction Level Event: The Final World Front de Busta Rhymes.[144]
En 1999 encabezó con Black Sabbath la cuarta edición de Ozzfest y participó en los coros de la canción «Shock The Monkey» de Coal Chamber.[134][145] En el año 2000 registró nuevas colaboraciones: prestó su voz en «Who's Fooling Who» para el álbum debut como solista de Iommi,[146] grabó una versión de «N.I.B.» con Primus para el segundo volumen de Nativity in Black y trabajó con Wu-Tang Clan en el tema «For Heaven's Sake 2000» para el recopilatorio Loud Rocks.[147][148]
2001 - 2005: Down to Earth, The Osbournes y Prince of Darkness
En octubre de 2001, Osbourne publicó Down to Earth, su primer trabajo de estudio en seis años. La producción, a cargo de Tim Palmer, presentó un estilo musical que parte de la crítica calificó como más cercano al grunge que al heavy metal tradicional.[149] Pese a una recepción mixta,[149][150] el disco alcanzó la segunda posición en el Reino Unido y la cuarta en Estados Unidos.[61][83] Los sencillos también registraron actividad en las listas: «Dreamer» llegó al décimo puesto de la clasificación Mainstream Rock Tracks, mientras que «Gets Me Through» ocupó la segunda casilla.[83]
La portada del álbum, diseñada nuevamente por David Coleman, muestra al cantante en una pose que evoca una crucifixión, con un tratamiento digital de imagen que simula una placa de rayos X.[151] La gira promocional tuvo lugar entre 2001 y 2002 e incluyó una presentación en el Nippon Budokan de Tokio el 15 de febrero de 2002;[152] este concierto fue registrado para el álbum en vivo Live at Budokan, publicado ese mismo año. Aunque la crítica destacó el desempeño de Wylde en la guitarra, parte de la prensa comparó el lanzamiento de forma desfavorable frente a producciones previas como Tribute o Live & Loud.[153] Paralelamente, la cadena MTV estrenó en marzo The Osbournes, un programa de telerrealidad que documentaba la convivencia del cantante y su familia en su residencia de Beverly Hills. La primera temporada se convirtió en la serie con mayor audiencia en la historia de la cadena hasta ese momento;[154] este formato facilitó el reconocimiento de Osbourne más allá del ámbito estrictamente musical.[155]
Ese mismo año, Osbourne encabezó la séptima edición de Ozzfest e interpretó «Paranoid» en el Palacio de Buckingham durante el Jubileo de Oro de la reina Isabel II, acompañado por Iommy y Phil Collins.[134][156] Tras colaborar con Black Label Society (banda liderada por Wylde) en la canción «Stillborn» y participar en la edición de 2003 del festival,[157][134] el cantante sufrió en diciembre un accidente de cuatrimoto que le causó múltiples fracturas y requirió una intervención quirúrgica de urgencia.[158] Durante su convalecencia, la versión de la canción «Changes» grabada a dúo con su hija Kelly alcanzó la primera posición en el UK Singles Chart, hito con el que Osbourne encabezó dicha lista por primera vez en su carrera.[159]
El vocalista retomó su agenda en 2004 para liderar una nueva edición de Ozzfest junto a Black Sabbath.[134] Durante esta gira, Rob Halford de Judas Priest debió sustituirlo en el concierto del 25 de agosto en Camden (Nueva Jersey) debido a una crisis de bronquitis que le impidió actuar.[160] En 2005, el músico publicó Under Cover, un álbum de versiones de artistas que influyeron en su formación, como The Beatles, Mountain, King Crimson y The Rolling Stones. La grabación contó con la participación de Jerry Cantrell, Chris Wyse y Mike Bordin. Aunque la prensa elogió la labor de Cantrell, criticó que el enfoque comercial de la producción diluía la autenticidad de las versiones originales.[161] Ese mismo año, Epic Records lanzó la caja recopilatoria Prince of Darkness con éxitos, material inédito y diversas colaboraciones.[162]
Asimismo, la serie The Osbournes concluyó tras cuatro temporadas por decisión de la familia, que optó por finalizar el proyecto para reducir su exposición mediática.[163][164] Durante este periodo, un litigio entre Osbourne e Iommi por la titularidad de la marca registrada paralizó la actividad de Black Sabbath;[165] esta disputa coincidió con el surgimiento de Heaven & Hell, proyecto que reunió a Iommi y Butler con Ronnie James Dio.[166]
2006 - 2010: Black Rain y Scream

Tras encabezar la edición de 2006 de Ozzfest,[134] Osbourne publicó en mayo de 2007 Black Rain, su primer álbum con material inédito en seis años. La grabación, que integró al bajista Rob «Blasko» Nicholson junto a Wylde y Bordin,[167] representó el primer álbum de estudio que el cantante compuso y registró íntegramente en estado de sobriedad.[168] La prensa la recibió como una obra coherente con la madurez del artista, aunque parte de la crítica cuestionó la producción de Kevin Churko por considerarla excesivamente procesada.[167]
En el ámbito comercial, el álbum alcanzó la tercera posición de la lista Billboard 200 y la segunda en el conteo UK Rock & Metal Albums.[83][61] El primer sencillo, «I Don't Wanna Stop», recibió una nominación al premio Grammy como mejor interpretación de metal.[125] El diseño de la portada, obra del ilustrador Joshua Marc Levy y del fotógrafo Joseph Cultice, presenta al músico bajo una precipitación negra, en consonancia con la temática sombría de las letras.[169] Durante este periodo, Osbourne volvió a colaborar con Alice Cooper en el tema «Wake the Dead», incluido en el disco Along Came a Spider (2008).[170]
El cantante realizó una gira mundial entre mayo de 2007 y abril de 2008 para promocionar el álbum,[171] actividad que compaginó con su participación como artista principal en Ozzfest.[134] A comienzos de 2009, anunció que no realizaría el festival ese año para centrar sus esfuerzos en la producción de un nuevo disco.[172] En junio confirmó la búsqueda de un sustituto para Wylde, bajo el argumento de que su material comenzaba a sonar similar al estilo de Black Label Society. Tras este anuncio, presentó oficialmente al guitarrista griego Gus G. durante una actuación en la convención BlizzCon en agosto de ese año.[173] Asimismo, en marzo de 2010 colaboró con Slash en el sencillo «Crucify the Dead»; Osbourne participó en la creación de la melodía y la letra, cuyos versos redactó como un mensaje hipotético dirigido a Axl Rose sobre la disolución de la formación clásica de Guns N' Roses.[174]
En junio de 2010, tras descartar el título original Soul Sucka por la respuesta negativa de los seguidores, lanzó el álbum Scream.[175][176] La formación incluyó a Gus G. en la guitarra, Tommy Clufetos en la batería y Blasko en el bajo.[177] El sencillo principal, «Let Me Hear You Scream», debutó en la serie de televisión CSI: NY y alcanzó el primer lugar en la lista Mainstream Rock Airplay de Billboard.[176][83] En el ámbito comercial, el disco alcanzó la cuarta posición en Estados Unidos y la duodécima en el Reino Unido;[83][178] por su parte, la crítica elogió el entusiasmo que Gus G. aportó al material.[179] La portada, obra de Meghan Foley y Jennifer Tzar, muestra al cantante sobre una colina con alas de ángel mientras sostiene una bandera negra.[177] Osbourne inició a mediados de 2010 la gira Scream World Tour, que se extendió hasta agosto de 2011 e incluyó una nueva edición del Ozzfest.
2011 - 2019: 13, The End y No More Tours II

En noviembre de 2011, Osbourne, Iommi, Butler y Ward anunciaron en el club Whisky a Go Go el regreso de la alineación original de Black Sabbath para una gira mundial y la grabación de un nuevo álbum.[181] No obstante, el proyecto enfrentó obstáculos inmediatos: Ward abandonó la reunión por desacuerdos contractuales y, poco después, se hizo público el diagnóstico de linfoma de Iommi.[182][183] Debido al tratamiento del guitarrista, la banda canceló gran parte de sus fechas europeas de 2012;[184] para cumplir con los compromisos contractuales, Osbourne encabezó la gira Ozzy and Friends, en la que participaron músicos como Slash, Butler y Wylde.[185]
Tras la recuperación de Iommi, Black Sabbath retomó su actividad y publicó 13 en junio de 2013, bajo la producción de Rick Rubin. El álbum, que contó con Brad Wilk en la batería,[186] lideró simultáneamente las listas británicas y estadounidenses.[187][138] Años más tarde, Osbourne relató que Rubin le había manifestado su interés por producir a la banda desde comienzos de la década de 1980,[188] aunque admitió que las sesiones de grabación resultaron agotadoras debido a la gran cantidad de tomas que exigía el productor.[189] Como parte de la promoción, el festival Ozzfest celebró su primera edición en Japón en mayo de ese mismo año; allí, el cantante encabezó la jornada de clausura junto a Black Sabbath.[190]
En octubre de 2014, el músico publicó el álbum recopilatorio Memoirs of a Madman, una colección que recorre su trayectoria en solitario a través de canciones, videos y entrevistas.[191] En septiembre de 2015, Black Sabbath anunció su gira final, titulada The End,[192] la cual culminó el 4 de febrero de 2017 en Birmingham.[193] Este evento quedó registrado en el documental y álbum en vivo The End: Live in Birmingham.[194]
Tras finalizar su etapa con la banda, Osbourne retomó su carrera solista con el regreso de Wylde en abril de 2017.[195] En noviembre, confirmó su presencia como cabeza de cartel en el Download Festival de 2018, hito que marcó su primera aparición como solista en el escenario principal del evento.[196] En febrero de 2018 presentó la gira mundial No More Tours II, título que hacía referencia a su primer intento de retiro en 1992.[197]El trayecto se interrumpió abruptamente a comienzos de 2019 tras una caída del músico en su hogar; el accidente le provocó graves lesiones en la columna y agravó dolencias previas.[198] Osbourne explicó que el abuso del corticoesteroide Decadron —utilizado para mejorar su voz durante los conciertos— también contribuyó a su incapacidad para presentarse en directo.[199] En noviembre de ese año salió al mercado la caja recopilatoria See You on the Other Side, que incluyó sus discos de estudio en vinilo y el álbum de lados B Flippin' the B Side.[200][201]
2020 - 2024: Ordinary Man y Patient Number 9
En septiembre de 2019, tras una extensa recuperación, Osbourne colaboró en la canción «Take What You Want» de Post Malone por sugerencia de su hija Kelly. Aunque no conocía la obra del rapero, el cantante aceptó la propuesta después de escuchar el tema «Sunflower».[202] El sencillo llegó al octavo puesto de la lista Billboard Hot 100, lo que marcó su regreso al Top 10 estadounidense tras treinta años de ausencia.[203] Esta experiencia lo motivó a producir nuevo material en solitario;[204] así, en noviembre presentó «Under the Graveyard», su primer sencillo en casi una década y adelanto de su duodécimo álbum de estudio, Ordinary Man.[205] El disco salió al mercado en febrero de 2020 bajo la producción de Andrew Watt, quien también tocó la guitarra en una banda de apoyo completada por Duff McKagan al bajo y Chad Smith como baterista.[206] La obra incluyó colaboraciones con Elton John en la canción homónima y con Slash en los temas «Straight to Hell» y «Ordinary Man».[207]
Jeff Schulz dirigió el concepto visual de la portada, cuya imagen presenta al músico con una estética gótica compuesta por un sombrero de copa, un bastón con empuñadura de calavera y alas de murciélago.[208] La crítica resaltó el sonido pesado y renovado de la obra, elementos que vinculó con su reciente etapa en Black Sabbath.[209]Pese al éxito comercial, que incluyó un debut en la tercera posición del UK Albums Chart,[61] la actividad del cantante se vio condicionada por el anuncio público de su diagnóstico de párkinson y la cancelación de la etapa norteamericana de No More Tours II.[210]
En noviembre de 2021, Sony anunció que Osbourne se encontraba en el proceso de grabación de un nuevo álbum con Watt como productor y con Wylde como guitarrista.[211] En junio de 2022 presentó el sencillo «Patient Number 9»,[212] que dio nombre a su decimotercer álbum de estudio, lanzado en septiembre. Esta producción amplió el elenco de colaboradores al incluir a Jeff Beck, Eric Clapton, Mike McCready y Tony Iommi.[213] El álbum lideró la lista UK Rock & Metal Albums y ocupó la tercera posición en Estados Unidos,[214][83] además de otorgar a Osbourne el premio Grammy a mejor álbum de rock y a mejor interpretación de metal (por la canción «Degradation Rules»).[125] Jeff Schulz dirigió nuevamente el concepto visual de la portada, la cual presenta a Osbourne en una pose solemne y reflexiva.[215] La crítica consideró a Patient Number 9 un trabajo más arriesgado que su predecesor, además de elogiar la complejidad de sus estructuras y el valor histórico de las colaboraciones.[213]
En julio de 2022, Osbourne reapareció públicamente en la Convención Internacional de Cómics de San Diego tras recuperarse de una cirguía de columna. Allí participó en una firma de ejemplares de la historieta que Todd McFarlane diseñó para una edición limitada de su álbum.[216] En agosto interpretó «Iron Man» y «Paranoid» durante la clausura de los Juegos de la Mancomunidad en Birmingham, acompañado de Iommi, Clufetos y Wakeman.[217][218] Un mes después, cantó «Crazy Train» y «Patient Number 9» en el espectáculo de apertura de la NFL en el SoFi Stadium, con Wylde, Clufetos, Wakeman y el bajista Chris Chaney como su banda de apoyo.[219][220] Tras estas presentaciones, anunció la cancelación definitiva de sus giras en febrero de 2023 debido a sus persistentes problemas de salud: «Nunca habría imaginado que mis días de gira terminarían de esta manera [...] Mi equipo está buscando ideas sobre dónde podré presentarme sin tener que viajar de ciudad en ciudad».[221]
En 2024 aportó su voz en la canción «Crack Cocaine» del guitarrista Billy Morrison, cuyo videoclip fue protagonizado por Paris Jackson.[222] El mismo año, Osbourne ingresó por segunda vez al Salón de la Fama del Rock and Roll, esta vez en reconocimiento de su carrera solista. La ceremonia, conducida por Jack Black, contó con la participación de músicos como Jelly Roll, Maynard James Keenan, Billy Idol, Wolfgang Van Halen, Wylde y Chad Smith, quienes interpretaron varios éxitos de su trayectoria.[223]
2025: Grabación final y Back to the Beginning

En febrero de 2025, Osbourne realizó su última grabación de estudio con el tema «Gods of Rock n Roll», una colaboración con Morrison compuesta por ambos una década atrás durante una gira por Sudamérica. Según relató el cantante, esta versión definitiva incorporó arreglos orquestales y coros que él concibió originalmente, pero que no se materializaron hasta dicha producción.[224]
El mismo mes, Sharon anunció el concierto de despedida Back to the Beginning, diseñado como el acto final en la carrera del cantante y de Black Sabbath.[225] El evento, celebrado el 5 de julio de 2025 en el estadio Villa Park de Birmingham, presentó una estructura dividida en la que Osbourne actuó primero con su banda solista —integrada por Wylde, Inez, Wakeman y Clufetos— para dar paso después a la reunión de la formación original de Black Sabbath por primera vez desde 2005.[226] Debido a sus limitaciones físicas, el vocalista permaneció sentado durante ambas presentaciones sobre un escenario giratorio.[227]
El espectáculo incluyó la participación de agrupaciones influenciadas por su legado, como Anthrax, Alice in Chains, Pantera, Tool, Slayer, Metallica y Guns N' Roses; cada conjunto interpretó temas de su propio catálogo junto a versiones de Osbourne o Black Sabbath.[226] La demanda de entradas agotó el aforo en dieciséis minutos,[228] mientras que la retransmisión vía streaming alcanzó un pico de 5,8 millones de espectadores simultáneos.[226] El evento recaudó once millones de dólares,[229] destinados a centros de asistencia médica infantil y de investigación de enfermedades neurodegenerativas.[230][231] Sobre esta última experiencia en un escenario, el músico manifestó:
Lo que he comprendido es que el único lugar donde estoy libre de todos mis demonios es un escenario. En Back to the Beginning, sentado en ese trono, me sentí en casa, en paz, cómodo. Voy a echar de menos eso, salir al escenario. Es el único mundo que he conocido a lo largo de cincuenta y siete años. No hay nada mejor que un buen concierto.[232]
Tras su retiro de los escenarios y establecido en su residencia de Welders House, en Buckinghamshire, Osbourne relató en su biografía que comenzó a desarrollar ideas para un nuevo trabajo de estudio, aunque el proyecto nunca llegó a concretarse.[233]
Otros proyectos
Ozzfest

Ante el rechazo de los organizadores del festival Lollapalooza para incluir a Osbourne en su cartel debido a su edad, Sharon fundó en 1996 el Ozzfest con la asistencia de su hijo Jack.[234] La propuesta unificó en un solo evento a agrupaciones consagradas con bandas emergentes de la escena hard rock y heavy metal.[235] La edición inaugural tuvo lugar el 20 de septiembre de 1996 en York (Pensilvania), y continuó en ciudades como Phoenix (Arizona) y San Bernardino (California) con la participación de grupos como Slayer, Danzig, Sepultura y Fear Factory.[236][237] El festival resultó un éxito comercial que facilitó la exposición masiva de nuevos grupos y consolidó a Osbourne como el primer artista del género en superar los 50 millones de dólares en ventas de mercancía oficial.[238][239]
Entre su creación y 2005, Ozzfest atrajo a más de cuatro millones de espectadores y generó ingresos superiores a los 170 millones de dólares.[240] Durante este periodo, el festival sirvió de plataforma para el regreso de la formación clásica de Black Sabbath en las giras de 1997 y años posteriores.[132] En 2005, el matrimonio Osbourne protagonizó el programa de telerrealidad de MTV Battle for Ozzfest, una competencia en la que bandas sin contrato discográfico aspiraban a un puesto en el festival.[241]
Pese a que Osbourne anunció su retiro del evento en 2005 por motivos de salud,[242] regresó en 2006 con un calendario reducido y cedió el cierre de varios conciertos a System of a Down.[243] En 2007, el festival ofreció entradas gratuitas para los aficionados,[238] mientras que en 2008 la organización redujo la gira a un solo evento masivo en Dallas con la participación de Metallica y King Diamond.[244] Tras varias pausas motivadas por los compromisos con Black Sabbath y la salud del cantante, el festival celebró ediciones esporádicas, que incluyeron una versión en Japón en 2013 y una última entrega en 2018.[132] En marzo de 2026, Sharon confirmó que el evento regresaría en 2027 con dos fechas en Birmingham antes de llegar a Norteamérica.[245]
The Osbournes
En el año 2000, la familia participó en un episodio del programa MTV Cribs, espacio que mostraba la vida cotidiana de las celebridades en sus hogares. Sharon convenció al músico para intervenir en el proyecto, pese a su reticencia inicial; Osbourne rechazaba la idea debido a su aversión por los guiones, la sensación de falta de autenticidad y los ataques de pánico que le provocaba su propia imagen en pantalla. Tras el éxito de la emisión, la cadena propuso a la familia la creación de su propio programa de telerrealidad.[246]
MTV lanzó The Osbournes en marzo de 2002 y emitió cuatro temporadas con un total de 52 episodios.[247] Durante este periodo, las cámaras registraron aspectos de su vida privada, incluyendo sucesos como el diagnóstico de cáncer de Sharon y la recuperación del cantante tras su accidente de 2003 en un vehículo todoterreno.[163] La serie obtuvo un premio Emmy y alcanzó el mayor índice de audiencia en la historia de la cadena hasta esa fecha.[248][154]
A pesar del éxito comercial, la exposición constante generó tensiones en el entorno doméstico; el propio Osbourne declaró posteriormente que la presencia permanente de técnicos en su residencia resultó intrusiva y afectó su estabilidad personal. Estos factores, junto a incidentes de seguridad como el ingreso de turistas a su hogar sin permiso, motivaron el cierre del proyecto en marzo de 2005.[164] Aimee, la hija mayor del matrimonio, declinó participar en el programa con el fin de proteger su privacidad.[247]
La familia retomó el formato de crónica personal con el lanzamiento de The Osbournes Podcast, el cual debutó el 5 de marzo de 2018 y contó con una segunda etapa de producción desde septiembre de 2023. En este espacio, los miembros de la familia analizaron su etapa en MTV, entrevistaron a figuras de la industria y comentaron sucesos de su vida cotidiana.[249][250] Asimismo, participaron en The Osbournes Want to Believe (2020-2021) para Travel Channel, programa en el que Jack intentaba convencer a sus padres de la existencia de fenómenos paranormales.[251]
Filmografía y apariciones en medios
Más allá de su trayectoria musical, Osbourne mantuvo una presencia constante en el cine, la ficción televisiva y la publicidad.[252] En 1986, realizó su primera incursión en el cine de ficción con la película Trick or Treat, en la que interpretó al reverendo Aaron Gilstrom;[253] ese mismo año, participó en el programa de la WWF WrestleMania.[254] Durante la década de 1990, registró apariciones en las series Parker Lewis Can't Lose (1990) y South Park (1998), además de actuar en las películas The Jerky Boys (1995) y Private Parts (1997).[252]
En décadas posteriores, su actividad cinematográfica incluyó cameos en producciones como Moulin Rouge! (2001) —donde prestó su voz para la secuencia del «Hada Verde»—,[255] Little Nicky (2000), Austin Powers in Goldmember (2002) y Cazafantasmas (2016).[252] Paralelamente, aportó su voz en cintas de animación y series infantiles;[252] en esta faceta, destacó su labor como el vicario en Robbie the Reindeer (2007),[256] Fawn en Gnomeo & Juliet (2011) y King Thrash en Trolls World Tour (2020).[257][258] También participó en series de televisión como CSI: Crime Scene Investigation (2013), Bubble Guppies (2015),[252] Los 7E (2016) y The Conners (2020).[259][260]
En el ámbito de las producciones propias, encabezó el documental biográfico God Bless Ozzy Osbourne (2011), producido por su hijo Jack. La obra explora su carrera mediante material de archivo y entrevistas con colegas como Paul McCartney, Henry Rollins y Tommy Lee, abordando sus etapas de adicción y sobriedad.[261] Posteriormente, ambos protagonizaron para History Channel la serie Ozzy & Jack's World Detour (2016-2018), que documentó sus viajes a sitios como Stonehenge y el Monte Rushmore.[262] En octubre de 2025, Paramount+ estrenó el documental Ozzy: No Escape From Now, el cual ofrece un registro íntimo de sus desafíos de salud relacionados con el párkinson y su determinación por realizar un concierto final.[263] Un documental similar, titulado Sharon and Ozzy Osbourne: Coming Home, llegó a las pantallas el mismo mes a través de BBC One.[264]
A nivel radial, ejerció desde 2012 como director artístico de la estación Ozzy's Boneyard, emitida a través de SiriusXM.[265] La señal, especializada en hard rock y heavy metal, contó con la participación de figuras de la industria como Jim Florentine, Shannon Gunz y Keith Roth.[266] A través de la misma plataforma, condujo junto a Billy Morrison el programa de entrevistas Ozzy Speaks (2020), un espacio mensual donde ambos analizaban la actualidad musical.[267] Su colaboración con Morrison continuó en 2024 con el videocast The Madhouse Chronicles; formato que abordó temáticas variadas, desde la vida extraterrestre y el consumo de sustancias hasta crónicas sobre la historia del rock.[268]
Su trayectoria también abarcó la industria de los videojuegos; aportó su voz e imagen al personaje Guardian of Metal en Brütal Legend (2009)[269] e integró la plantilla de personajes jugables en Guitar Hero World Tour (2008).[270] En el sector publicitario, lideró campañas para el producto I Can't Believe It's Not Butter! (2006),[271] el videojuego World of Warcraft (2008)[272] y la marca PlayStation (2023).[273] El cantante también protagonizó múltiples campañas para el Super Bowl, entre ellas, los anuncios para Pepsi Twist (2003) —donde la familia parodió su propia imagen—, Best Buy (2011) junto a Justin Bieber, y Workday (2023), donde cuestionó con tono satírico el uso del término «estrella de rock» en el entorno corporativo.[274]
En 2021, la familia Osbourne y Sony Pictures anunciaron el desarrollo de una película biográfica sobre el artista, proyecto que entró en una fase definitiva de producción a inicios de 2026. Bajo la supervisión de Sharon, Jack y Aimee, la cinta contará con un guion de Lee Hall —autor de Rocketman— y se centrará en la relación entre Ozzy y Sharon. Aunque el nombre del protagonista se mantuvo en reserva tras su elección en enero de 2026, la producción confirmó que el relato priorizará los primeros años de su carrera y evitará el tono convencional de otras biografías musicales en favor de una narrativa cruda y adulta.[275][276]
Obras literarias

Osbourne incursionó en el ámbito editorial con la publicación de sus memorias y obras de consulta basadas en su imagen pública. En 2009, presentó su autobiografía I Am Ozzy, coescrita con el periodista Chris Ayres; la obra relata de forma anecdótica su infancia en Aston, su etapa en Black Sabbath y su posterior carrera en solitario hasta la publicación del disco Black Rain.[277] Dos años después, lanzó Trust Me, I'm Dr. Ozzy, una compilación de consejos de salud que tomó como base su columna para el diario The Sunday Times.[278] Su producción literaria concluyó con Last Rites (2025), volumen que registra sus reflexiones sobre el legado de su carrera y su convivencia con desafíos de salud crónicos.[277]
Adicionalmente, diversas biografías de terceros y memorias familiares documentan su trayectoria desde perspectivas complementarias. Entre ellas destacan Ordinary People: Our Story (2003), escrita por la familia Osbourne,[279] Extreme: My Autobiography (2005) de Sharon y Black Sabbath: Symptom of the Universe (2013) del periodista Mick Wall.[280][281]
Vida personal
Relaciones y familia

Osbourne conoció a Thelma Riley, su primera esposa, en un club nocturno de Birmingham en 1971. Contrajeron matrimonio ese mismo año y tuvieron dos hijos, Jessica y Louis; asimismo, el cantante adoptó a Elliot, hijo de una relación previa de Riley.[282] La pareja se divorció en 1982;[283] décadas más tarde, el músico calificó este primer matrimonio como «un terrible error», ya que su dependencia al alcohol y las drogas, junto a las constantes ausencias por las giras con Black Sabbath, deterioraron la vida familiar.[282] Osbourne admitió que su estado de intoxicación le impedía recordar la fecha de nacimiento de sus hijos; Jessica, por su parte, definió su infancia con su padre como «errática».[284] Tanto Jessica como Louis desarrollaron carreras en la actuación.[283]
Posteriormente, inició una relación con su mánager, Sharon Arden, con quien se casó el 4 de julio de 1982.[283] El cantante confesó que eligió el Día de la Independencia de los Estados Unidos para asegurar que nunca olvidaría su aniversario.[285] La pareja renovó sus votos en 2017 en la capilla del hotel Wynn en Las Vegas.[286] El matrimonio tuvo tres hijos: Aimee (1983), Kelly (1984) y Jack (1985).[283] Tras el nacimiento de este último, el artista se sometió a una vasectomía.[287] Osbourne compuso una canción para Aimee —lanzada como lado B en el álbum Ozzmosis— y dedicó el tema «My Little Man» a Jack.[130] Tuvo diez nietos: Pearl, Andy, Minnie y Maple (hijos de Jack); Sid (hijo de Kelly); Maia y Elijah (hijos de Louis) y Harry, Isabelle y Kitty (hijos de Jessica).[288]
Sharon también gestionó los aspectos estratégicos de su carrera. Al inicio de su etapa en solitario, le aconsejó realizar giras en recintos de pequeña escala, con el objetivo de consolidar su posición como figura principal de los carteles. Osbourne describió este apoyo en su biografía: «Si [a Sharon] algo le ronda la cabeza, no hay manera de detenerla. Yo, en cambio, de no haberla tenido empujándome constantemente, no creo que hubiese tenido el mismo éxito. Es más, sé que no lo habría tenido».[67]
A lo largo de los años, la familia residió de forma alterna entre sus propiedades en Buckinghamshire y Los Ángeles.[289][290] Pese a la longevidad del matrimonio, la relación enfrentó diversas crisis derivadas de las infidelidades del músico.[291] En 2013, sus adicciones recurrentes provocaron rumores de divorcio; sin embargo, la situación alcanzó un punto crítico en 2016, cuando Sharon intentó suicidarse mediante la ingesta de píldoras tras descubrir la relación de cuatro años que Osbourne mantuvo con la estilista Michelle Pugh.[292] Respecto a estos episodios, el cantante reflexionó años después: «Recibí un golpe de realidad y soy afortunado de que ella no me dejara. No me siento orgulloso de eso [...] le rompí el corazón».[291]
Al momento de su fallecimiento, Osbourne poseía una fortuna estimada en 220 millones de dólares. Consolidó este patrimonio a través de la venta de discos, las ganancias del festival Ozzfest y el éxito comercial de The Osbournes. Además, diversificó sus ingresos mediante inversiones inmobiliarias, acuerdos de patrocinio y su participación en la industria de los videojuegos. Según los registros financieros, su herencia se distribuyó entre su esposa y sus seis hijos.[293]
Aficiones e intereses
Seguidor del grupo cómico británico Monty Python, Osbourne señaló a La vida de Brian (1979) como su película favorita.[294] Tambien sentía afinidad por el falso documental This is Spinal Tap (1984), ya que, según explicó, había vivivo en carne propia «prácticamente todas las escenas que narra la cinta».[295] Dentro de otros géneros, manifestó admiración por el drama histórico La lista de Schindler (1993), el cual recomendó públicamente por su impacto emocional y rigor histórico, y por el filme de terror El exorcista (1973), describéndolo como una de las obras que más le impresionaron.[294] También disfrutaba de los documentales, en especial sobre asesinos seriales y la guerra de Vietnam.[296]
En el ámbito deportivo, apoyó al Aston Villa Football Club, equipo representativo de su distrito natal en Birmingham. En Estados Unidos, se le vinculó con los St. Louis Blues de hockey sobre hielo debido a una fotografía policial de 1984 —tomada tras un arresto por intoxicación pública— en la que vestía la indumentaria del equipo.[297] Por otro lado, el músico acumuló más de quince tatuajes, algunos realizados de forma rudimentaria durante su adolescencia. A los quince años se grabó una daga con la inscripción «Mom» y, un año después, utilizó una aguja y grafito para tatuarse su apodo en los nudillos. Su colección integró otros tributos familiares, como el nombre de Sharon y un medallón dedicado a su madre, además de un dragón chino, una gárgola y caras sonrientes en las rodillas.[298]
Su entorno doméstico estuvo marcado por una estrecha relación con los animales y la convivencia simultánea con once perros. Osbourne permitía que sus mascotas lo acompañaran durante las giras y compartieran su espacio de descanso.[299] Practicó la pintura de manera habitual como un método para obtener tranquilidad personal. Aunque su obra incluyó lienzos de estilo expresionista y colaboraciones para subastas benéficas, evitó la comercialización de su catálogo privado.[300] En cuanto a sus preferencias gastronómicas, manifestó predilección por los burritos y fue la primera persona en recibir una tarjeta de acceso vitalicio de la cadena Chipotle. Sus gustos incluían también el pastel de zanahoria, el curry de pollo, la lasaña y las manzanas Pink Lady.[301]
Religión y espiritualidad
«Yo nunca hablo de religión. No entiendo la religión organizada. Pero me esfuerzo por ser bueno, aunque a veces se siente bien ser malo. No soy malo en plan "malvado"; soy malo en el sentido de que soy un chico travieso. No soy un tipo que adore al demonio. Cuando Black Sabbath empezó, nos invitaron a un cementerio a medianoche. Les dijimos: "Nuestra imagen oscura es una broma"». —Osbourne acerca de sus creencias religiosas.[302] |
Osbourne se identificó como cristiano y fue bautizado en la Iglesia de Inglaterra. Aunque asistió a la escuela dominical durante su infancia, admitió que nunca mostró un interés profundo por la religión institucionalizada; no obstante, afirmó creer en Dios y declaró que, si bien no asistía regularmente a los servicios, rezaba antes de cada concierto.[303]Incluso solía finalizar sus presentaciones con la frase «Dios los bendiga a todos», gesto que se convirtió en una de sus señas de identidad sobre el escenario.[304]
El cantante mantuvo una relación compleja con diversos sectores conservadores. Durante décadas, grupos religiosos lo denunciaron como satanista, una acusación que él rechazó de forma sistemática. Osbourne respondió a estas críticas mediante la sátira en sus letras y parodió a los teleevangelistas en la película Trick or Treat. El músico bromeó sobre la naturaleza «simbiótica» de esta relación al afirmar que sus controversias ayudaron a mantener activos los empleos de los predicadores. Incluso recordó haber participado de forma anónima en una protesta cristiana fuera de uno de sus conciertos; se mezcló con los manifestantes con un cartel que decía «que tengas un buen día».[302]
En 2010, expresó su repulsión hacia la Iglesia Bautista de Westboro después de que el grupo utilizara una parodia de su canción «Crazy Train» en una protesta vinculada al caso Snyder contra Phelps ante la Corte Suprema. Dicha organización, caracterizada por sus proclamas extremistas contra la comunidad LGBT, empleó la música del artista para difundir su ideología, ante lo cual Osbourne declaró: «Me causa náuseas y me asquea que una "iglesia" utilice "Crazy Train" para promover mensajes de odio y maldad».[305] En 2023, durante un encuentro en Filadelfia con el evangelista Dylan Novak, recibió una Biblia personalizada. Según relató su hijo Jack, el cantante valoró el obsequio y convirtió el contenido del Evangelio en tema de conversación frecuente con su familia.[306]
Postura política
A lo largo de su carrera, Osbourne mantuvo una relación ambivalente con el poder político. En 1984 lanzó una camiseta con el eslogan «Ozzy para presidente» y, en su autobiografía de 2009, manifestó un escepticismo general hacia la clase dirigente. En dicha obra criticó al entonces primer ministro británico Tony Blair por su gestión en los conflictos de Oriente Medio; el músico mostró su desacuerdo con que el mandatario frecuentara eventos de celebridades mientras los soldados fallecían en combate. Durante un encuentro entre ambos, Blair admitió su incapacidad para descifrar los acordes de «Iron Man», comentario que Osbourne calificó de irrelevante dada la situación bélica en Afganistán.[307]
En 2002, asistió como invitado a la cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, donde el presidente George W. Bush hizo varias referencias humorísticas a su presencia.[308] Osbourne describió posteriormente al mandatario como una persona extraña y cuestionó su capacidad de gestión tras los atentados del 11 de septiembre. En contraste, definió a Hillary Clinton como una mujer agradable tras conocerla personalmente.[307] Tras el fallecimiento de la reina Isabel II en septiembre de 2022, el músico expresó públicamente su pesar y calificó la noticia como «devastadora»; a través de sus redes sociales, manifestó que compartía el duelo de su país ante la pérdida de la monarca, a quien describió como un símbolo de identidad nacional.[309]
Durante sus últimos años, mantuvo una postura crítica hacia Donald Trump, cuya gestión de la pandemia de COVID-19 calificó de inapropiada. En 2020, tras el uso no autorizado de una de sus canciones en la campaña presidencial, el cantante emitió un comunicado en el que prohibió el empleo de su música con fines políticos sin aprobación previa. En 2024, expresó preocupación ante la posibilidad de que Trump iniciara un conflicto global. Osbourne resumió su visión sobre los líderes mundiales al sugerir, de forma satírica, que los políticos deberían formar una banda de rock para demostrar su capacidad de trabajo en conjunto.[307]
En el ámbito internacional, apoyó a Ucrania tras la invasión rusa de 2022. Ese año dedicó su álbum Patient Number 9 a dicho país y lanzó una edición especial en vinilo con los colores de la bandera ucraniana; el músico destinó la totalidad de los beneficios a la organización Third Wave Volunteers.[310] Asimismo, puso su residencia de Buckinghamshire a disposición de familias de refugiados del conflicto.[311] Tras los ataques de Hamás a Israel del 7 de octubre de 2023, manifestó su desconcierto ante las crecientes muestras de antisemitismo y rechazó cualquier vinculación profesional con Kanye West debido a las declaraciones de índole antisemita del rapero.[312][313] En 2024 y 2025, el matrimonio Osbourne firmó diversas cartas abiertas en defensa de la libertad de expresión;[314] en estos documentos, ambos rechazaron los boicots culturales a artistas israelíes y solicitaron una investigación sobre el presunto sesgo mediático de la BBC en su cobertura de la guerra de Gaza.[315]
Filantropía
En 1989, el músico ofreció disculpas públicas tras los comentarios homofóbicos que emitió su guitarrista Zakk Wylde durante un concierto en Long Beach. Como gesto de rectificación, Osbourne realizó una donación a la organización AIDS Walk Long Beach, dedicada a la investigación del VIH/SIDA.[316]En 2002, tras el diagnóstico de cáncer colorrectal de Sharon, el cantante apoyó a su esposa en la creación del Sharon Osbourne Colon Cancer Program en el Centro Médico Cedars-Sinaí.[317] Mediante la subasta de artículos personales y la recaudación de fondos de su programa televisivo, el matrimonio financió pruebas de detección gratuitas y brindó apoyo a pacientes de bajos recursos.[318] También contribuyó con la Fundación MusiCares para establecer redes de asistencia sanitaria y financiera destinadas a artistas en situaciones de vulnerabilidad.[319] Su participación en eventos históricos como Live Aid (1985) y Back to the Beginning (2025) facilitó la canalización de recursos hacia la lucha contra la hambruna en África y el apoyo a la salud infantil y mental en Birmingham.[320][231]
Colaboró activamente con PETA en campañas internacionales para erradicar prácticas como la desungulación felina y la mutilación estética de mascotas.[321] En 2024, colaboró con la organización The Campaign to Ban Trophy Hunting en el diseño de una camiseta exclusiva para recaudar fondos contra la caza deportiva.[322] En julio de 2025, subastó cinco lienzos expresionistas realizados junto a primates del santuario Save the Chimps. En este proyecto, Osbourne aplicó las bases de color y los chimpancés completaron las obras con sus propios trazos; la recaudación se destinó al cuidado de ejemplares rescatados de laboratorios y del tráfico ilegal.[323]
Problemas de salud
Osbourne padeció dislexia y sugirió que presentaba un trastorno por déficit de atención con hiperactividad.[324] Durante años experimentó temblores que inicialmente vinculó a su abuso de sustancias; sin embargo, en 2003 descubrió que se trataba de Parkin 2, una variante genética de la enfermedad de Parkinson.[325] Desde entonces, utilizó medicación diaria para combatir los movimientos involuntarios asociados a esta condición. Reveló el diagnóstico públicamente en enero de 2020: «No me estoy muriendo de Parkinson. He estado trabajando con esto la mayor parte de mi vida».[326]
Sufrió de tinnitus permanente, condición que le provocaba un pitido constante en los oídos y una sordera parcial tras décadas de exposición a música a alto volumen sin protección. El cantante admitió que debió usar tapones y bromeó con que su esposa calificaba su pérdida auditiva como una «sordera conveniente».[327] El 8 de diciembre de 2003, el músico sufrió un grave accidente mientras conducía un cuatrimoto en su propiedad de Buckinghamshire. El siniestro resultó en la fractura de la clavícula, ocho costillas y una vértebra del cuello, además de afectar una arteria principal y causar una breve interrupción en su respiración. Durante la cirugía de emergencia, los médicos insertaron varillas metálicas en la columna vertebral para estabilizar las lesiones.[158]
En febrero de 2019, fue hospitalizado debido a complicaciones por una infección respiratoria grave que amenazaba con convertirse en neumonía.[328] Mientras se recuperaba en su hogar, sufrió una caída que desplazó las varillas insertadas tras el accidente de 2003. Esta lesión causó daños importantes en su columna y obligó a la cancelación de todas las actuaciones programadas para 2019 y 2020.[329] El músico describió este periodo como «el más largo, doloroso y miserable» de toda su vida.[330] En 2020, reveló también que padecía enfisema.[331]En abril de 2022 contrajo COVID-19 por primera vez; Sharon abandonó temporalmente sus compromisos profesionales para cuidar al músico, quien entonces presentaba un estado físico frágil a los 73 años.[332]
Entre 2019 y 2023, se sometió a cuatro cirugías de columna mayores para tratar los daños estructurales.[330] A pesar de las sesiones de fisioterapia y su deseo de regresar a los escenarios, la combinación de las lesiones espinales y la progresión del Parkinson lo llevaron a anunciar su retiro definitivo de las giras en febrero de 2023.[333] Para el año 2025, su movilidad había disminuido significativamente y perdió en gran medida la capacidad de caminar sin asistencia.[334]
Fallecimiento y funeral

Osbourne falleció en su residencia de Buckinghamshire en la mañana del 22 de julio de 2025, a los 76 años,[335] dos semanas después de su concierto de despedida.[336] Su familia manifestó a través de un comunicado: «Con una tristeza que las palabras no pueden expresar, debemos informar que nuestro amado Ozzy Osbourne falleció esta mañana [...] Se encontraba con su familia y rodeado de amor. Pedimos a todos que respeten la privacidad de nuestra familia en este momento».[335] La causa principal del deceso se determinó como un infarto agudo de miocardio y un paro cardíaco extrahospitalario; la enfermedad de las arterias coronarias y la enfermedad de Parkinson con disfunción autonómica figuraron como factores asociados.[337]
El 30 de julio, el cortejo fúnebre partió del estadio Villa Park y pasó frente a la casa de la infancia del músico en Lodge Road. Posteriormente, la comitiva se dirigió a Broad Street, que permaneció cerrada al tráfico.[338][339] La comitiva se detuvo en el puente Black Sabbath, donde la familia observó las flores y los mensajes de los seguidores antes de reunierse con el alcalde de la ciudad, Zafar Iqbal.[340] El cortejo transitó después frente al mural de Black Sabbath en Navigation Street y por el pub The Crown, lugar donde la agrupación ofreció su primer concierto.[338]
Decenas de miles de personas se reunieron a lo largo de la ruta para presenciar el trayecto.[338] Ese mismo día, la banda de la Guardia de Coldstream interpretó «Paranoid» durante la ceremonia del Cambio de Guardia en el Palacio de Buckingham.[341] Al día siguiente se celebró un funeral privado al que asistieron los miembros de su familia y un selecto grupo de amigos y figuras de la música, entre los que figuraron Elton John, Marilyn Manson, Rob Zombie, Zakk Wylde, Yungblud, James Hetfield y sus compañeros de Black Sabbath.[342][343] De acuerdo con sus deseos, los restos de Osbourne recibieron sepultura en los terrenos de su propiedad privada, Welders House, cerca de un lago.[343][344]
Estilo e influencias
Técnica vocal
Según un estudio del Southside Performance Studio de Glasgow, la voz de Osbourne se caracterizaba por «un tono áspero, potente y crudo» que se integraba con la estética oscura de Black Sabbath. Su estilo incluía una textura rugosa y poco refinada que se alejaba de los estándares vocales más pulidos. Aunque no contaba con el rango vocal más amplio del género, el uso de la respiración le permitía ejecutar notas altas con intensidad y transitar hacia pasajes melódicos más suaves.[345] Su método integraba una distorsión vocal controlada que generaba un sonido resonante sin comprometer la integridad de sus cuerdas vocales, lo que facilitó la extensión de su carrera por más de cinco décadas.[345]
El crítico Steven Hyden situó su voz en un punto intermedio entre el estilo operístico de Roger Daltrey y el rango ascendente de Robert Plant. Según él, su timbre no correspondía exactamente al de un tenor, sino que proyectaba una cualidad de agudos puros.[346] En su nota para The Washington Post, Chris Richards describió su interpretación como un «lamento» capaz de sobresalir entre el volumen del rock. Richards señaló que, en composiciones como «Iron Man», la voz del músico sigue los contornos melódicos de los riffs de guitarra para integrar la ejecución vocal con el sonido del instrumento; asimismo, el autor afirmó que Osbourne utilizaba su voz para humanizar sonidos de alarma, como en el caso de «War Pigs».[347] Esta perspectiva técnica coincide con la del autor Chukwudi Onyewuchi, para quien el estilo del cantante se centraba en la conexión con los seguidores por encima de la perfección académica.[348] Al respecto, Joe Lynch de Billboard afirmó:
En su rol como precursor del metal, Osbourne inspiró a innumerables vocalistas, muchos de los cuales poseen, ciertamente, una mayor destreza técnica. Sin embargo, el tono distintivo y la entrega melodramática del «Príncipe de las Tinieblas» —capaz de sonar temeroso y traumatizado en un instante, para volverse diabólico y amenazante al siguiente— transformaron la percepción sobre la función de un cantante.[349]
Equipo
Durante la etapa inicial de su carrera empleaba dos micrófonos dinámicos sujetos con cinta adhesiva en sus presentaciones en vivo. Esta configuración permitía el envío de señales independientes para el sistema de sonido y la grabación del concierto.[350] En décadas posteriores, el músico utilizó el modelo inalámbrico Shure Beta 58A para sus giras.[351] En el ámbito del estudio, el productor Kevin Churko documentó el uso del modelo de tubo AKG C12 en álbumes como Black Rain (2007) y Scream (2010),[352] mientras que en sus producciones finales destacó el uso del micrófono Sony C-800G.[353][354]
El ingeniero Max Norman detalló que el cantante prescindía de efectos electrónicos para engrosar su voz, optando en su lugar por el efecto de duplicación o double tracking manual. Esta técnica exigía grabar cada línea vocal por duplicado debido al desagrado que el cantante sentía por su voz sin procesar.[355] De acuerdo con el ingeniero Greg Price, el procesamiento de la voz de Osbourne en vivo mantenía una configuración minimalista en la consola con el fin de preservar su timbre natural.[351] No obstante, su equipo técnico solía incorporar herramientas digitales como Waves Doubler y UltraPitch para recrear en directo el efecto de duplicación característico de sus discos.[356]
Composición e instrumentos
«Cuando Tony [Iommi] me daba un riff para ponerle voz, yo podía inventar la melodía que quisera. Eso sí, si no estaba en mi registro, no había manera de que pudiera pedir otra tonalidad. Hasta que conocí a Randy [Rhoads] ni siquiera sabía que eso se podía hacer. Nunca nadie me había enseñado a hablar en esos términos musicales». —Osbourne acerca de su papel como compositor.[357] |
Osbourne declaró en diversas ocasiones que nunca desarrolló una habilidad como instrumentista y que no tenía conocimientos técnicos de teoría musical. En una entrevista confesó: «No toco ningún instrumento, no entiendo la música, ni siquiera puedo tocar acordes en una guitarra». Para Henry Yates, de la revista Guitar World, su papel en la composición era fundamental a través de la creación de melodías vocales; Osbourne entregaba una línea base y sus guitarristas desarrollaban los riffs en torno a ella. De acuerdo con Yates, su mayor impacto en el ámbito instrumental fue su capacidad para identificar y potenciar el talento de diversos guitarristas, a quienes otorgaba libertad creativa. Un ejemplo de esto fue su decisión de permitir que Randy Rhoads incluyera la pieza de guitarra clásica «Dee» en su álbum debut.[358]
Pese a estas limitaciones, Osbourne tocó la armónica en la canción «The Wizard» del álbum debut de Black Sabbath y en el tema «Degradation Rules» de su disco solista Patient Number 9.[359][360] También conservó un sintetizador ARP 2600 original que utilizó en su etapa con Black Sabbath, instrumento con el que aparece acreditado oficialmente en la canción «Who Are You»; posteriormente reconoció que olvidó su funcionamiento tras décadas de desuso.[361][362]
Estilo musical
El estilo musical de la etapa de Osbourne en Black Sabbath se caracterizó por el uso de ritmos lentos y tonalidades graves, elementos que, de acuerdo con Martin Popoff, definieron las bases del doom metal. El periodista señaló que canciones de las primeras etapas de la banda como «Black Sabbath», «Electric Funeral», «Hand of Doom» o «Lord of This World» fueron de vital importancia en el desarrollo del género. También mencionó que la canción «Sweet Leaf», del álbum Master of Reality, podría ser la primera canción de stoner rock de la historia.[363] El portal Allmusic define el doom metal como un estilo «inspirado principalmente por los ritmos lentos y pesados y la atmósfera densa y paranoica de Black Sabbath».[364]
Sus primeros álbumes en solitario abandonaron los ritmos pausados para incorporar elementos del heavy metal convencional. Según Rich Hobson de Metal Hammer, el cambio es notorio en canciones como «Crazy Train», con su riff «animado y jubiloso». Para definir este nuevo estilo, Osbourne contó con el trabajo de guitarristas como Randy Rhoads, Jake E. Lee y Zakk Wylde, quienes aportaron un enfoque más técnico y melódico a su música.[365] Tanto Blizzard of Ozz como Diary of a Madman son considerados álbumes importantes dentro del metal neoclásico.[71][366] En la década de 2000 su sonido adaptó matices más contemporáneos gracias a la incorporación de músicos como Mike Bordin o Robert Trujillo, asociados con el rock y el metal alternativo.[365]
De forma paralela, Osbourne registró música en diversos géneros. Incursionó en el metal industrial a través de sus colaboraciones con Coal Chamber y Rob Zombie, y grabó temas de rap metal con Wu-Tang Clan, Busta Rhymes y DMX. Su actividad fuera del metal incluye el sencillo de estilo funk «Shake Your Head» de Was (Not Was) e incluso piezas de temática navideña, como su versión de «Winter Wonderland» a dúo con Jessica Simpson.[367]
Influencias

Osbourne señaló a The Beatles como su mayor referente y principal influencia musical. Según el músico, escuchar la canción «She Loves You» lo impulsó a iniciar una carrera como cantante: «Esta fue la que me atrapó. Yo era un niño de catorce años con una radio de transistores azul. Escuché "She Loves You" y me dejó anonadado. Era como si conocieras todos los colores del mundo y, de repente, alguien te enseñara un color completamente nuevo».[368] Destacó la lírica y los juegos de palabras de John Lennon como una influencia clave en su formación. En 2010, grabó una versión del tema «How?» con el fin de recaudar fondos para Amnistía Internacional como tributo al músico. Asimismo, manifestó una alta estima hacia Paul McCartney, con quien coincidió en 2001 durante el programa de Howard Stern. Osbourne describió aquel primer encuentro como un evento trascendental y comparó la experiencia con «conocer a Jesucristo».[369]
Su formación musical tuvo sus raíces en el blues rock británico, con agrupaciones como Ten Years After, Fleetwood Mac y John Mayall & the Bluesbreakers entre sus referentes iniciales.[370] Durante su infancia escuchaba con frecuencia discos de artistas como Chuck Berry y Elvis Presley que sus hermanas llevaban a casa;[371] también disfrutaba del sonido de The Dave Clark Five, al punto de expresar su deseo de integrar dicha agrupación.[372] Otras bandas mencionadas por el músico como influencias en sus etapas iniciales incluyen a Brian Poole and the Tremeloes, Manfred Mann's Earth Band y Gerry and the Pacemakers.[8] Asimismo, mantuvo una admiración constante por The Rolling Stones y, específicamente, por Mick Jagger, a quien calificó como un referente del carisma y hedonismo escénico debido a su capacidad de atracción y presencia icónica.[373] Contó que «You Really Got Me» de The Kinks fue la primera canción realmente pesada que escuchó y que tuvo que comprar cinco veces el sencillo porque «no paraba de desgastarlo».[374] Respecto a Led Zeppelin, Osbourne otorgó un papel fundamental a sus dos primeros álbumes en el desarrollo de su voz; describió la audición del primer disco de la banda como una «bocanada de aire fresco».[375]
En etapas posteriores, el artista mostró interés por una amplia variedad de géneros y artistas, entre los que aparecen Stevie Wonder, Sex Pistols, Gary Numan y Madonna.[370]Entre sus producciones favoritas de las décadas de 1970 y 1980 figuran el álbum homónimo de Elton John y So de Peter Gabriel.[376] En cuanto al heavy metal, situó a Iron Maiden como una de las agrupaciones más relevantes del género y respaldó el trabajo de bandas como Van Halen, Mötley Crüe y Def Leppard.[377][378] Sobre el debut de Guns N' Roses, Appetite for Destruction, lo describió como «uno de los discos perfectos que solo aparecen unas pocas veces en cada generación».[379] A comienzos de los años 1990, el álbum Nevermind the Nirvana influyó en su dirección musical; además, el músico expresó agrado al saber que Kurt Cobain seguía su trayectoria profesional.[104]También reconoció el impacto de Marilyn Manson, al considerar que este logró llevar el shock rock más allá de los límites que él mismo estableció décadas atrás.[380]En su álbum de versiones Under Cover (2005) rindió tributo a los artistas que marcaron sus etapas tempranas. En dicha producción, Osbourne homenajeó la influencia de John Lennon, Cream, Mountain, King Crimson, The Animals, Arthur Brown, Buffalo Springfield y Mott the Hoople, entre otros.[161]
Indumentaria

A lo largo de su carrera, Osbourne desarrolló un estilo personal calificado como «inimitable», el cual sirvió para cimentar su identidad como el «Príncipe de las Tinieblas».[381] En sus comienzos con Black Sabbath, y a diferencia de la estética colorida que predominaba a finales de los años 1960, su apariencia estuvo marcada por el uso de pantalones de campana, camisas de cuello en V y chaquetas con flecos. Este último accesorio fue habitual en sus presentaciones en vivo y figura en la fotografía de la portada del álbum Vol. 4 (1972).[382][383] Durante esta etapa también usó collares con cruces metálicas, los cuales tenían un valor sentimental al ser fabricados de forma artesanal por su padre.[381] Según Geezer Butler, los integrantes del grupo solicitaron estas piezas como protección ante una supuesta maldición proferida por una organización de magia negra, después de que la banda se negara a participar en uno de sus rituales.[384]
Según Popoff, Osbourne marcó la diferencia a través de elecciones individuales como túnicas ornamentadas o botas de plataforma brillantes, elementos que contrastaban con el vestuario más convencional de sus compañeros. Durante la década de 1970, su presencia escénica era minimalista y actuaba a menudo con el torso descubierto. Con el inicio de su carrera en solitario, su estilo experimentó diversas transformaciones;[383] en sus primeras giras utilizaba habitualmente monos de malla para complementar la estética gótica de sus escenografías.[385] A mediados de los años 1980, tras el lanzamiento del álbum The Ultimate Sin, adoptó un estilo cercano al glam rock que incluyó el uso de maquillaje, lentejuelas y cabello rubio; esta etapa motivó comparaciones por parte de la crítica con el estilo extravagante de Liberace.[383] Osbourne describió su vestimenta de esa época como «escandalosa» y confesó: «La gente pensaba que era una drag queen. Podía ponerme pantalones de elastano y un abrigo largo cubierto de pedrería».[386]
En la década de 1990 consolidó lo que los analistas denominan su «uniforme» definitivo: un estilo de influencia gótica compuesto por abrigos largos, el cabello oscuro a la altura de los hombros, bastones y sus icónicas gafas redondas, similares a las de John Lennon. De acuerdo con el periodista Bryan Rolli, esta apariencia casi monocromática «ya no dependía de un momento específico» y permitió que el público lo recordara de forma permanente. Esta imagen pública contrastó con su aparición en The Osbournes, donde se mostró en contextos domésticos con prendas informales como camisetas y sudaderas.[383]
Controversias
Percepción pública

Osbourne atrajo controversias a lo largo de su carrera. Adoptó el título de «Prince of Darkness» (Príncipe de las Tinieblas), asumió una personalidad demoníaca en el escenario y se presentó a sí mismo como «The Madman of Rock» (El loco del rock). Numerosos grupos religiosos cristianos lo acusaron de promover el satanismo y de ejercer una influencia nociva sobre los adolescentes. Fundamentalistas protestantes como Jeff Godwin lo catalogaron como una «figura demoníaca»,[387] al igual que católicos como el cardenal John O'Connor, quien calificó su música como «un instrumento al servicio del diablo».[388]
Osbourne rechazó cualquier vínculo con el satanismo y respondió con desafío al integrar tales señalamientos en su estética escénica. Asimismo, respondió mediante la sátira hacia los sectores cristianos en sus composiciones; por ejemplo, en la canción «Miracle Man», apuntó contra uno de sus principales detractores, Jimmy Swaggart, tras su escándalo sexual. El académico Christopher M. Moreman comparó la controversia con las críticas dirigidas al ocultista Aleister Crowley; Osbourne propició dicha comparación con su canción «Mr. Crowley» (1980).[387][389] Afirmó que las acusaciones de sus detractores, lejos de perjudicarlo, beneficiaron su carrera:
Sólo me querían utilizar para ganar publicidad. Y supongo que a mí no me importaba demasiado, porque cada vez que me atacaban mi cara salía en los telediarios y vendía otros cien mil discos. En realidad, debería haberles enviado felicitaciones navideñas.[390]
En algunas de sus composiciones, Osbourne aclaró su identidad frente a la percepción pública. En «Rock 'n' Roll Rebel» (1983), el músico confrontó las acusaciones de satanismo al definirse estrictamente como un intérprete de rock: «Dicen que adoro al diablo / Deben ser estúpidos o estar ciegos / Solo soy un rebelde del rock 'n' roll».[87] En el sencillo «Gets Me Through» (2001) estableció una distinción entre su figura real y los arquetipos asociados a su carrera, con la declaración: «No soy el tipo de persona que crees que soy / No soy el anticristo ni el hombre de hierro».[151]
Adicciones y abuso de sustancias
Osbourne mantuvo un consumo problemático de tabaco, alcohol y drogas —tanto ilícitas como bajo receta— durante la mayor parte de su vida adulta.[391][392] En su biografía confesó: «Cada día fumaba marihuana, bebía, esnifaba unas líneas de coca, probaba speed, barbitúricos o jarabe para la tos, me metía ácido [...] La mitad de las veces no sabía ni qué día era».[393] Tony Iommi señaló que, si bien todos los integrantes de Black Sabbath consumían sustancias en la década de 1970, Osbourne llevaba el estilo de vida más perjudicial; no obstante, Iommi destacó la inusual resistencia física del cantante, quien solía ser el único capaz de mantenerse en pie tras las sesiones de consumo del grupo.[394] Su primer contacto con la cocaína ocurrió a principios de 1971 en Denver tras un concierto junto a la banda Mountain; Osbourne recordó que el guitarrista Leslie West le introdujo en dicha sustancia.[393] Asimismo, el cantante afirmó haber consumido LSD a diario durante dos años mientras formaba parte de Black Sabbath.[7] Durante este tiempo consumió heroína de forma ocasional; no obstante, en su autobiografía sostuvo que la abandonó porque no disfrutó la experiencia.[395]
Tras su expulsión de dicha banda en 1979, Osbourne permaneció tres meses recluido en el hotel Le Parc de Los Ángeles con un consumo intensivo de sustancias. Esta situación cambió cuando Sharon Arden asumió la gestión de su carrera; ella lo motivó a abandonar su reclusión, buscar tratamiento e iniciar su etapa como solista. El propio músico reconoció que la intervención de Sharon evitó un desenlace fatal en aquel periodo.[52] Esta etapa en particular inspiró el videoclip de la canción «Under the Graveyard» (2019).[396] A comienzos de la década de 1990, tras pasar algunos meses en rehabilitación, desarrolló una dependencia a los fármacos bajo prescripción médica: «Lo que había perdido en alcohol lo había ganado en pastillas. Era todo un experto en engañar a los médicos, y cada día de la semana iba a uno diferente para obtener una receta de algo».[104]
En 2003 denunció haber quedado incapacitado por el exceso de medicación prescrita por un médico de Beverly Hills, quien supuestamente le suministró 13 000 dosis de diversos fármacos en un solo año,[397][398] aunque el facultativo resultó exonerado de los cargos tras una investigación oficial.[399] A finales de la década de 2000, Osbourne logró periodos prolongados de sobriedad.[400] En 2010, reveló que necesitó 19 intentos para obtener su licencia de conducción debido a su estado de intoxicación recurrente.[401] Ese mismo año, científicos de la empresa Knome analizaron su genoma para estudiar cómo su organismo había sobrevivido a décadas de abuso de sustancias, concluyendo que poseía mutaciones genéticas que le otorgaban una resistencia inusual al alcohol y otras drogas.[402] Por su parte, Zakk Wylde atribuyó la longevidad del músico a una resistencia física fuera de lo común: «Tiene una resistencia especial, superior a la de King Kong y Godzilla combinados [...] ¡es más duro que una roca!».[403]
Tras una recaída en 2013, Osbourne ofreció una disculpa pública a su familia y seguidores por su comportamiento.[404] En su libro Last Rites detalló este suceso: «En algún momento decidí que podía controlar un trago. Seguramente, fue con una pinta de Guinness [...] El problema es que una es demasiado y diez no son suficientes. Y lo siguiente que me apetece después de una Guiness es ir a buscar coca».[74] Con el objetivo de revertir esta situación, completó un programa de noventa días en Alcohólicos Anónimos en West Hollywood.[405] En 2021, confirmó que sumaba siete años de sobriedad continuada y compartió detalles de su proceso de recuperación junto a su hijo Jack.[406]
Incidentes y conducta
Bajo el consumo de sustancias, Osbourne protagonizó diversos altercados públicos. En 1981, durante una reunión con ejecutivos de CBS Records en Alemania, realizó un espectáculo de desnudo sobre una mesa, simuló una marcha nazi y orinó en la copa de uno de los directivos, lo que motivó su expulsión inmediata de las oficinas de la discográfica.[407] El mismo año, tras firmar su primer contrato discográfico en Los Ángeles, Osbourne protagonizó un incidente en las oficinas de CBS al arrancar la cabeza de una paloma de un mordisco. Aunque el plan original consistía en liberar las aves como símbolo de paz, el estado de embriaguez del músico derivó en dicha acción.[408] El músico confesó que Sharon evitó cualquier amonestación y, por el contrario, celebró el suceso por el potencial impacto publicitario y la repercusión que generaría en la prensa.[409]
«Y entonces, desde el público salió un murciélago. "Un juguete, evidentemente", pensé. Así que lo levanté ante los focos y enseñé los dientes mientras Randy tocaba uno de sus solos. El público se volvió loco. Y entonces hice lo que siempre hacía con los juguetes de goma sobre el escenario, lo mordí. De inmediato noté que algo iba mal. Para empezar, la boca se me llenó de un líquido pegajoso y cálido, y luego la cabeza [del murciélago] se me movió dentro de la boca [...] Lo siguiente que recuerdo es que me llevaban en silla de ruedas a la sala de emergencias». —Osbourne sobre el episodio con el murciélago.[410] |
A inicios de 1982, durante una presentación en el Veterans Memorial Auditorium de Des Moines (Iowa), el músico decapitó a un murciélago de un mordisco tras confundirlo con un juguete de goma.[411] Aunque diversas versiones del incidente circularon durante años, un artículo de Rolling Stone publicado en 2004 confirmó que el animal estaba vivo al momento del suceso.[412] Según Osbourne, el murciélago logró morderlo, suceso que lo obligó a recibir un tratamiento inmediato de vacunación contra la rabia.[410] El 18 de febrero del mismo año incurrió en un arresto por orinar en el Cenotafio de El Álamo, monumento erigido en honor a los combatientes de la histórica batalla en Texas. El músico, quien presentaba un avanzado estado de embriaguez, vestía una prenda de su futura esposa, Sharon, al momento del incidente. Tras el suceso, las autoridades de San Antonio le impusieron una prohibición de entrada a la ciudad que permaneció vigente durante una década.[413]
El cantante admitió haber disparado contra sus propios gatos domésticos y aves de corral,[414][415] además de otros comportamientos erráticos como lanzar carne cruda de animales a la audiencia durante sus primeros conciertos en solitario.[412] Integrantes de la banda Mötley Crüe afirmaron que el músico inhaló una fila de hormigas y lamió la orina del bajista Nikki Sixx durante una gira en 1984;[416] no obstante, Osbourne declaró no recordar estos sucesos debido a su intoxicación con sustancias.[417] En mayo de ese año, las autoridades de Memphis (Tennessee) lo arrestaron por intoxicación pública.[418]
Sus adicciones también generaron fricciones constantes en su entorno profesional. El tecladista Don Airey abandonó la agrupación debido a estos problemas,[419] mientras que el bajista Rudy Sarzo detalló en sus memorias la dificultad de trabajar con un artista que presentaba un estado de ebriedad casi permanente. Durante la gira Diary of a Madman Tour (1981-1982), los daños en su voz y sus violentos cambios de humor provocaron la cancelación de numerosas fechas en Estados Unidos.[420] En febrero de 1982 despidió a toda su banda ante la negativa de Randy Rhoads de participar en la grabación del álbum Speak of the Devil. El cantante, quien no conservó recuerdos del incidente al día siguiente debido a su estado de embriaguez, revocó la decisión poco después.[421]
Osbourne admitió diversos episodios de violencia conyugal bajo el consumo de sustancias. En su autobiografía confesó que agredió físicamente a su primera esposa, Thelma, durante una noche en la que consumió alcohol y sedantes en exceso; el músico describió este incidente como «probablemente lo peor que hice en mi vida».[422] En agosto de 1989, tras regresar del Moscow Music Peace Festival bajo los efectos de diversas sustancias; intentó estrangular a Sharon.[423] El músico permaneció detenido durante 36 horas en una celda de la comisaría de Amersham (Buckinghamshire),[424] un suceso que derivó posteriormente en un internamiento de tres meses en el centro de rehabilitación de Huntercombe Manor.[112] Tras visitarlo en la institución, Sharon decidió retirar los cargos.[425]
Litigios y acusaciones
El 31 de diciembre de 1983, el adolescente canadiense James Jollimore cometió el asesinato de una mujer y sus dos hijos en Halifax (Nueva Escocia). Según declaraciones de un allegado ante el tribunal, Jollimore manifestó experimentar sensaciones extrañas al escuchar la canción «Bark at the Moon» y vinculó la audición del tema en vísperas de Año Nuevo con su decisión de salir a atacar a las víctimas.[426]
En 1984, el suicidio del joven californiano John McCollum derivó en una demanda contra Osbourne y la discográfica CBS. Los padres de McCollum alegaron que la pieza «Suicide Solution» incitó el acto mediante su lírica y el uso de mensajes subliminales o técnicas de backmasking. No obstante, los tribunales fallaron a favor del músico al dictaminar la ausencia de una conexión legal entre la obra y el fallecimiento.[427] Osbourne enfrentó litigios similares en 1990 por las muertes de Michael Waller y Harold Hamilton, los cuales concluyeron nuevamente con sentencias favorables para el artista.[428] Aunque el cantante describió la canción como una advertencia sobre el alcoholismo inspirada en el fallecimiento de Bon Scott, el autor de la letra, Bob Daisley, señaló que el texto aludía a los propios problemas de dependencia de Osbourne.[429]
Créditos de composición y disputas de marca registrada
Entre 2000 y 2002, los músicos Bob Daisley, Lee Kerslake y Phil Soussan iniciaron procesos legales contra Osbourne bajo acusaciones de morosidad en el pago de regalías y la omisión de sus créditos en los álbumes donde participaron.[430] En noviembre de 2003, el Tribunal de Apelaciones del Noveno Circuito de los Estados Unidos ratificó por unanimidad la desestimación de la demanda interpuesta por Daisley y Kerslake. El fallo judicial dictaminó que Osbourne no adeudaba pagos ni reconocimientos adicionales a los antiguos integrantes de la banda, cuya relación laboral concluyó en 1981.[431]
Ante la persistencia de los conflictos, Sharon optó por eliminar las contribuciones originales de ambos músicos de las cintas maestras de los álbumes Blizzard of Ozz y Diary of a Madman. En su lugar, el bajista Robert Trujillo y el baterista Mike Bordin regrabaron dichas secciones para las reediciones publicadas en 2002.[432][433] No obstante, las versiones conmemorativas del trigésimo aniversario de estas producciones restauraron las interpretaciones iniciales, debido al descontento del público.[434]
En julio de 2010, Osbourne y el guitarrista Tony Iommi finalizaron un litigio judicial relacionado con la propiedad de la marca registrada Black Sabbath. Según reportes de la prensa especializada, ambas partes manifestaron su satisfacción por concluir el proceso y expresaron su disposición para colaborar en proyectos futuros, tras definir el conflicto como un asunto estrictamente comercial y ajeno a diferencias personales.[435]
Legado
Importancia dentro del género

Osbourne es mencionado como uno de los fundadores del heavy metal debido a su labor con Black Sabbath y fue descrito por Rolling Stone como un «luchador del hard rock» por su capacidad de reinventarse.[436][437] Pese a recibir apelativos como el «padrino del heavy metal», el músico manifestó su rechazo a las etiquetas de género, al argumentar que su propuesta pertenece a la categoría general del rock: «Cuando te encasillan en un género determinado, resulta muy difícil intentar algo más ligero, una pista acústica o lo que desees hacer. En aquel entonces, todo se consideraba simplemente música rock. Y todavía lo sigue siendo».[438]
Para Roy Trakin de The Hollywood Reporter, Osbourne fue «uno de los artistas más influyentes de su generación y una figura instrumental en la consolidación del heavy metal».[439] Henry Yates, de la revista Classic Rock, lo definió como «un auténtico icono musical y arquitecto del género» que «aportó una visión artística que influyó en millones de personas e inspiró a sucesivas generaciones de músicos en todo el mundo».[440] Quentin Thane Singer de Forbes manifestó: «Sin Ozzy, el género del heavy metal no sería lo que es hoy, y bandas icónicas de la talla de Metallica, Slipknot, Pantera y muchas más simplemente no existirían».[441] Para Andy Greene de Rolling Stone, «Ozzy Osbourne fue la voz principal del heavy metal».[442]
Influencia en otros artistas
Durante su etapa como solista impulsó la carrera de numerosas bandas emergentes a través de sus giras y plataformas. En 1984, incluyó a Mötley Crüe en el recorrido de promoción del álbum Bark at the Moon,[443] y en años posteriores compartió escenario con agrupaciones en sus primeras etapas como Def Leppard,[444] Ratt,[445] Metallica,[446] Anthrax y Alice in Chains.[447][448] Con la creación del festival Ozzfest en 1996 otorgó visibilidad masiva a nuevas bandas como Disturbed,[449] Slipknot, Linkin Park o System of a Down.[450]
Los miembros de Metallica lo calificaron como un «mentor, icono y pionero» y manifestaron la imposibilidad de describir con palabras la trascendencia de su figura para la agrupación. En la misma línea, Iron Maiden agradeció a Osbourne y a Black Sabbath por forjar el camino, atribuyéndoles la creación del heavy metal tal como se conoce en la actualidad. Rob Halford, vocalista de Judas Priest, describió al cantante como un pilar fundamental de la escena, mientras que Alice Cooper lo definió como un «showman inigualable e icono cultural». El guitarrista Slash remarcó su importancia como «pilar del espíritu del rock and roll», y Gene Simmons de Kiss subrayó la autenticidad del intérprete al afirmar que nunca existió un Ozzy Osbourne antes de él, ni habrá otro igual.[451] Tobias Forge, líder de la banda Ghost, destacó el impacto del músico al señalar que, pese a su faceta oscura, Osbourne aportó «mucha luz» a sus seguidores.[452] Por su parte, Billy Idol remarcó que «abrió puertas musicales» para músicos jóvenes en busca de inspiración.[451]
Elton John lo describió como un «verdadero pionero» que aseguró su lugar en el «panteón de los dioses del rock». Robert Plant, líder de Led Zeppelin, afirmó que Osbourne «cambió verdaderamente el planeta del rock», mientras que Billy Corgan, de The Smashing Pumpkins, describió el concierto de despedida en Birmingham como uno de los momentos musicales más importantes de su vida. A través de sus canales oficiales, los integrantes de Nirvana manifestaron su gratitud hacia el vocalista y definieron a Black Sabbath como «el modelo del heavy rock».[453] Finalmente, Sammy Hagar ensalzó la determinación del músico por ofrecer un último recital, situándolo en «una categoría propia» por su fortaleza física y compromiso profesional en sus últimos días.[451]
En el año 2000, músicos como Yngwie Malmsteen, Lemmy Kilmister, Steve Lukather, Jeff Scott Soto y Vince Neil participaron en el disco Bat Head Soup: A Tribute to Ozzy.[454] Seis años después salió al mercado Flying High Again - The World's Greatest Tribute to Ozzy Osbourne, con versiones de artistas como Lita Ford, George Lynch, Tim Owens y Mark Slaughter.[455] De igual forma, la trilogía de álbumes Nativity in Black rinde homenaje a su etapa en Black Sabbath con la colaboración de bandas y artistas como Megadeth, Pantera, Sepultura, White Zombie y Bruce Dickinson.[126][147]
Más allá de la música, el programa de telerrealidad The Osbournes es considerado pionero en las producciones televisivas centradas en la vida privada de las celebridades.[456] El formato influyó en la industria al establecer las bases para otros programas de telerrealidad protagonizados por músicos como Gene Simmons o Bret Michaels.[163] Para Lisa Respers France de CNN, el artista «también contribuyó a definir la telerrealidad [...] Diversos análisis sugieren que Osbourne y su familia sentaron las bases para el posterior fenómeno de producciones como The Kardashians». La periodista sugirió que en 2002, cuando The Osbournes tuvo su estreno en MTV, la participación de celebridades en programas de telerrealidad «distaba de representar una práctica común en la industria».[457]
Homenajes póstumos

El motor de búsqueda de Google incluyó un mensaje conmemorativo en su interfaz con la frase «Gracias por el caos, Príncipe de las Tinieblas».[458] De igual forma, el club de fútbol Aston Villa emitió un comunicado en el que lamentaba el fallecimiento del músico.[453] Tony Iommi destacó la pasión de Osbourne por la música y celebró la oportunidad de haber realizado el concierto apenas tres semanas antes del deceso, al señalar que dicho evento permitió al cantante sentirse nuevamente «en casa». Geezer Butler agradeció las décadas de trayectoria conjunta desde sus orígenes en Aston, mientras que el Bill Ward remarcó el profundo vínculo personal que los unía, al asegurar que el legado de su compañero permanecerá en su memoria.[451]
Múltiples agrupaciones y artistas incorporaron versiones de canciones de Black Sabbath y de la carrera en solitario de Osbourne en sus presentaciones en vivo a modo de tributo. Alice Cooper, Machine Head, Lamb of God y Volbeat interpretaron temas clásicos como «Paranoid», «War Pigs» y «Children of the Grave», mientras que Wolfgang Van Halen, The Offspring, Halestorm y el guitarrista Buckethead rindieron tributo a la etapa solista del cantante con versiones de «Mama, I'm Coming Home», «Crazy Train», «Perry Mason» y «Diary of a Madman». Agrupaciones como Def Leppard, Coldplay y Dave Matthews Band optaron por interpretar «Changes», mientras que Pantera incluyó «Planet Caravan» en su repertorio. Otras bandas que incluyeron versiones de Black Sabbath incluyeron a Dream Theater, Gojira y Mastodon.[452]
Lita Ford interpretó «Close My Eyes Forever», balada que compuso originalmente junto a Osbourne, mientras que Judas Priest y Rod Stewart dedicaron interpretaciones de sus propios temas, «Giants In The Sky» y «Forever Young» respectivamente, a la memoria del artista.[452] Lady Gaga lució una prenda con la imagen del cantante y lo despidió en una de sus presentaciones.[451] Zakk Wylde compuso una pieza de homenaje titulada «Ozzy’s Song» para el cierre del álbum Engines of Demolition; el guitarrista explicó que compuso la música antes del deceso de Osbourne, pero escribió la letra tras asistir al sepelio como parte de su proceso de duelo.[459] Otros artistas que le rindieron tributo en sus conciertos incluyeron a Guns N' Roses,[460] Metallica,[461] System of a Down,[462] Primus,[463] Cyndi Lauper, Ghost, Joan Jett y Henry Rollins.[464]
Durante la ceremonia de la 68.ª edición de los Premios Grammy en febrero de 2026, los músicos Slash, Duff McKagan, Chad Smith, Andrew Watt y Post Malone protagonizaron un tributo póstumo mediante una interpretación de «War Pigs». La elección del conjunto respondió a su colaboración en los últimos álbumes de Osbourne, Ordinary Man (2020) y Patient Number 9 (2022), donde participaron como instrumentistas y productores.[465] El mismo mes, una banda conformada por Robbie Williams, Zakk Wylde, Robert Trujillo, Adaw Wakeman y Tommy Clufetos interpretó el tema «No More Tears» durante la entrega del premio póstumo a la trayectoria en la 46.ª edición de los Premios Brit.[466]
Distinciones
Premios


A lo largo de su carrera, Osbourne acumuló un total de trece candidaturas a los Premios Grammy, logrando la victoria en cinco ocasiones competitivas además de un galardón honorífico. En 1994 obtuvo el premio a la mejor interpretación de metal por «I Don't Want To Change The World». Posteriormente, en el año 2000, recibió nuevamente este reconocimiento junto a Black Sabbath por la versión en vivo de «Iron Man», agrupación con la que también cosecharía en 2014 el Grammy a la mejor interpretación de metal por «God Is Dead?», año en el que además obtuvo nominaciones a mejor álbum de rock por 13 y mejor canción de rock.[125]
En el ámbito individual, la Academia Nacional de Artes y Ciencias de la Grabación le otorgó el Lifetime Achievement Award en 2019 en reconocimiento de su trayectoria integral. En la ceremonia de 2023 logró dos galardones adicionales: a mejor álbum de rock por Patient Number 9 y mejor interpretación de metal por «Degradation Rules». En esa misma edición, sumó nominaciones a mejor canción de rock y mejor interpretación de rock por el tema que da título a su álbum, grabado junto a Jeff Beck. Otros hitos en su paso por estos premios incluyen candidaturas por temas como «I Don't Wanna Stop» en 2008, «Let Me Hear You Scream» en 2011 y la interpretación de «The Wizard» con Black Sabbath en 2002.[125]
En 2004 recibió el premio Godlike Genius en la ceremonia de los Premios NME.[467] En 2005 ingresó en el Salón de la Fama del Reino Unido como solista y como integrante de Black Sabbath,[468] mientras que en 2006 el Salón de la Fama del Rock and Roll en Estados Unidos lo incorporó junto a sus compañeros de banda Tony Iommi, Bill Ward y Geezer Butler.[469] En 2024, dicha institución le otorgó una segunda inducción en reconocimiento a su carrera en solitario.[223]
En su ciudad natal, Birmingham, el músico recibió diversos honores institucionales. El 6 de julio de 2007, el alcalde de la ciudad le entregó una estrella de bronce en el Paseo de las Estrellas de Birmingham en Broad Street.[470] Años más tarde, en 2016, asistió a la inauguración de un tranvía del metro de Midland bautizado con su nombre y, finalmente, el 30 de junio de 2025, los cuatro miembros originales de Black Sabbath recibieron la distinción de Ciudadanos de Honor de Birmingham, apenas una semana antes del evento de despedida Back to the Beginning.[471][472]
Otras condecoraciones de relevancia incluyen el homenaje en los VH1 Rock Honors de 2007 junto a agrupaciones como Genesis, Heart y ZZ Top,[473] y el premio Living Legend en los Classic Rock Roll of Honour de 2008, entregado por el guitarrista Slash.[474] En 2009, la revista Billboard le otorgó el premio Legend of Live durante la ceremonia de los Billboard Touring Awards en Nueva York.[475] En 2010, Osbourne obtuvo el reconocimiento Literary Achievement en los Guys Choice Awards de manos de Ben Kingsley por su autobiografía I Am Ozzy,[476] obra que alcanzó el segundo puesto en la lista de los más vendidos de The New York Times.[477]
En 2014 recibió el galardón Global Icon en los MTV Europe Music Awards y un año después ganó el Premio Ivor Novello a la trayectoria profesional, otorgado por la Academia Británica de Cantautores, Compositores y Autores.[478][479] En 2021 ingresó al ala de celebridades del Salón de la Fama de la WWE por sus apariciones en la lucha libre profesional, destacando su rol en WrestleMania 2.[480] En febrero de 2026 obtuvo el premio póstumo a la trayectoria en la 46.ª edición de los Premios Brit.[481]
Reconocimientos


En 2019, la ciudad de Birmingham inauguró un banco conmemorativo de acero inoxidable sobre el puente de Broad Street, ubicado en el punto exacto donde la formación original de Black Sabbath posó para una de sus primeras fotografías promocionales. El monumento integra una cámara interactiva que permite a los visitantes capturar imágenes del conjunto mediante un código QR.[482] La estación New Street alberga desde julio de 2023 una escultura mecánica de diez metros de altura que formó parte de la apertura de los Juegos de la Mancomunidad de 2022. Una votación pública determinó que la obra llevara el nombre de «Ozzy» como tributo al músico.[483]
El Museo y Galería de Arte de Birmingham inauguró en junio de 2025 la exposición Working Class Hero dedicada a su vida y obra, la cual exhibe fotografías y objetos personales. Debido a la alta demanda del público, la galería extendió la muestra inicialmente hasta enero de 2026 y, posteriormente, hasta septiembre del mismo año.[484][485] Previo al evento Back to the Beginning, el artista Mr Murals intervino un muro de más de 36 metros en Navigation Street para homenajear a los cuatro miembros originales de Black Sabbath.[486] Otros murales dedicados a Osbourne o Sabbath fueron ubicados en puntos de la ciudad como Granville Street, Rea Street y el pub The Witton Arms.[482] En junio de 2026, el festival francés Hellfest inaugurará una estatua de seis metros de altura en la entrada de su recinto en Clisson como tributo al músico. Sharon presentó el proyecto en febrero de ese mismo año durante el evento MIDEM en Cannes, donde confirmó la asistencia de la familia al debut de la obra.[487]
Diferentes publicaciones especializadas han incluido a Osbourne en sus registros de mejores vocalistas. En 2006, la revista Hit Parader lo ubicó en la octava posición de su lista de los 10 mejores cantantes de metal de todos los tiempos,[488] mientras que el portal Loudwire lo situó en 2016 en el séptimo puesto de los 66 mejores vocalistas de hard rock y metal de la historia.[489] En 2021, la revista Spin le otorgó el puesto 72 en su clasificación de las 100 mayores estrellas del rock desde sus inicios y, en 2023, Billboard lo posicionó en el lugar 32 entre los 50 mejores cantantes de rock de la historia.[490][349] Ese mismo año, Rolling Stone lo incluyó en la casilla 112 de su listado de los mejores 200 cantantes de todos los tiempos.[491] En 2024, el diario The Times lo integró en su selección de las 10 mejores voces del heavy metal y el sitio web Ultimate Classic Rock lo situó en el puesto 59 de los 100 mejores artistas de rock clásico.[492][493]
Rendimiento comercial
Según análisis de la firma ChartMasters, la discografía de Osbourne registra un acumulado de 56.2 millones de unidades equivalentes en su etapa como solista.[494] Su catálogo individual acumula 25 certificaciones de oro y platino,[495] liderado por el álbum Blizzard of Ozz (1980) con 14.6 millones de unidades. Aunque sus primeros seis discos no ingresaron en el Top 5 estadounidense en sus lanzamientos iniciales, obtuvieron certificaciones de multiplatino. Esta tendencia de ventas permitió que trabajos como No More Tears (1991) y Diary of a Madman (1981) alcanzaran los 9 y 6.2 millones de unidades respectivamente.[494]
Al integrar su trayectoria con Black Sabbath, estimaciones de la industria sitúan su cifra global por encima de las 115 millones de unidades vendidas, lo que sitúa al músico como uno de los ocho artistas en la historia con más de 50 millones de copias bajo dos entidades musicales diferentes. El desempeño de su catálogo en la era digital mantiene cifras superiores al medio millón de unidades por cada álbum de estudio, incluso en sus lanzamientos más recientes.[494]
Miembros de su banda solista
Última formación
- Ozzy Osbourne – voz (1979–2025)
- Rob Nicholson – bajo (2003, 2006–2025)
- Adam Wakeman – teclados, guitarra rítmica (2004–2025)
- Zakk Wylde – guitarra líder (1987-2009, 2017-2025)
- Tommy Clufetos – batería, percusión (2010–2025)
Discografía
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Giras
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