El ejecutivo discográfico se nos marcha dejando atrás una carrera legendaria

Clive Davis, uno de los ejecutivos discográficos más importantes de la historia de la música, ha muerto a los 94 años.
La noticia ha sido confirmada por su representante, Aliza Rabinoff, que confirma que Davis falleció de forma pacífica este 22 de junio en su domicilio de Manhattan, rodeado de su familia y sus seres queridos.
El legendario productor y ejecutivo había sido hospitalizado recientemente en Nueva York debido a un problema en las vías respiratorias superiores y recibió el alta el pasado 4 de junio.
"Para el mundo, nuestro padre fue una figura icónica de la industria musical, cuya visión, instinto y búsqueda incansable de la excelencia dieron forma a la banda sonora de la vida de millones de personas", señaló su familia en un comunicado.
"Descubrió, guio y respaldó a algunos de los artistas más importantes de la historia de la música moderna, dejando una huella imborrable en la cultura que perdurará durante generaciones".
FIGURA CLAVE EN LA HISTORIA DE LA MÚSICA
A lo largo de su dilatada carrera, Clive Davis fue una figura clave en el desarrollo de las trayectorias de artistas como Whitney Houston, Bruce Springsteen, Janis Joplin, Billy Joel, Aretha Franklin, Santana, o Patti Smith, entre muchos otros.
Davis nació el 4 de abril de 1932 en Brooklyn, creció en el barrio neoyorquino de Crown Heights. Tras perder a sus dos padres durante la adolescencia, estudió en la Universidad de Nueva York y en la Facultad de Derecho de Harvard gracias a varias becas. Su llegada a la industria musical se produjo como abogado.
Sus primeros pinitos llegaron de la mano de Columbia Records, donde se incorporó en 1960. Gracias a su buen trabajo, ascendió rápidamente hasta convertirse en presidente de la compañía en 1967. Inspirado por su asistencia al histórico Monterey Pop Festival ese mismo año, Davis impulsó la apuesta del sello por el rock, fichando a Janis Joplin junto a Big Brother And The Holding Company y trabajando posteriormente con artistas como Santana, Bruce Springsteen, Billy Joel, Aerosmith o Pink Floyd.
La polémica, sin embargo, no tardaría en rodear a su figura. Davis abandonó Columbia en 1973 tras ser acusado de hacer un uso indebido de fondos de la compañía, unas acusaciones que siempre negó. Posteriormente se declaró culpable de un cargo por evasión fiscal, mientras que el resto de las acusaciones fueron retiradas.
Pero Davis no dejaría que ni siquiera sus propios errores le frenaran, puesto que tenía claro que aún tenía mucho que decir en el negocio musical.
Un año después regresó a la industria fundando Arista Records, sello en el que fichó y desarrolló la carrera de artistas como Barry Manilow, Patti Smith, Grateful Dead, Aretha Franklin y, especialmente, Whitney Houston, a quien fichó cuando sólo tenía 19 años.

Y la inversión salió bien. El primer disco de Houston, publicado en 1985, la convirtió en una de las mayores estrellas de todos los tiempos. Davis también jugó un papel primordial en el regreso de Santana con 'Supernatural' en 1999.
El directivo, después, fundó J Records en el año 2000, donde ayudó a lanzar la carrera de Alicia Keys con el álbum 'Songs In A Minor'.
Patti Smith ha sido una de las primeras artistas en rendirle homenaje. La cantante escribió: "Gracias, Clive Davis, por transformar la música y, en lo personal, por creer en mí, guiar mi carrera y brindarme medio siglo de cariño y apoyo".
A lo largo de su trayectoria, Davis, recibió cinco premios Grammy y en el año 2000 ingresó en el Rock And Roll Hall Of Fame en la categoría de personalidad no intérprete. También era conocido por organizar cada año su exclusiva gala previa a los Grammy, convertida en uno de los eventos más prestigiosos de la industria musical.
Le sobreviven sus cuatro hijos, Fred, Doug, Mitchell y Lauren; ocho nietos; dos bisnietos; su prima Jo Schuman y su pareja, Greg Schriefer.