Un año después de la muerte del Príncipe de las Tinieblas, Birmingham volvió a demostrar por qué siempre será la casa del cantante y la cuna del heavy metal

La ciudad natal del líder de Black Sabbath celebró una jornada dedicada a recordar su legado un año después de su muerte. Música en directo, exposiciones, actuaciones y recorridos por los lugares más emblemáticos de su historia convirtieron Birmingham en el epicentro del homenaje al Príncipe de las Tinieblas.
Un año después de la muerte de Ozzy Osbourne, Birmingham volvió a demostrar por qué siempre será la casa del cantante y la cuna del heavy metal. La ciudad británica celebró el primer ‘Día de Ozzy’, una jornada repleta de actividades con las que miles de seguidores recordaron al legendario vocalista de Black Sabbath.
Las calles del centro acogieron conciertos, intervenciones artísticas y diferentes recorridos por algunos de los lugares más importantes en la trayectoria del músico, como el Black Sabbath Bench & Bridge, el Museo y Galería de Arte de Birmingham, la estación de New Street, Bullring, Selfridges o Martineau Place.
Uno de los momentos más emotivos llegó con la actuación de Bostin Brass, la banda que también participó en el cortejo fúnebre de Osbourne, mientras que la Orquesta Sinfónica de la Ciudad de Birmingham (CBSO) ofreció un concierto especial en Bullring. Incluso Ozzy The Bull, la icónica escultura mecánica creada para los Juegos de la Commonwealth de 2022 y rebautizada posteriormente en honor al cantante, fue decorada para la ocasión.

Los asistentes también pudieron adquirir una camiseta de edición limitada diseñada exclusivamente para este homenaje. La prenda incluía una imagen de Ozzy durante el histórico concierto ‘Back To The Beginning’ y, en la espalda, la lista de los 52 conciertos que el cantante ofreció en Birmingham, tanto con Black Sabbath como en solitario. Sharon Osbourne aseguró que no existía un lugar más apropiado para rendir homenaje a su marido.
“Esta es la cuna del metal. Es la casa de Ozzy, donde nació, donde vivió, y el Día de Ozzy no habría funcionado en ningún otro lugar. Amaba esta ciudad, amaba a su gente. Estaba orgulloso de ser de Birmingham”, declaró a la BBC.

El homenaje también sirvió para recordar el último gran regalo que Ozzy dejó a sus seguidores. Apenas unas semanas antes de su fallecimiento, el 5 de julio de 2025, volvió a compartir escenario con Tony Iommi, Geezer Butler y Bill Ward durante el concierto benéfico ‘Back To The Beginning’, celebrado precisamente en Birmingham.
Aquella noche interpretó primero un repertorio en solitario sentado en un trono negro debido a su delicado estado de salud y, posteriormente, se reunió con la formación original de Black Sabbath para interpretar “War Pigs”, “Iron Man”, “N.I.B.” y “Paranoid” por última vez.