En una entrevista rescatada de 2006, el líder de Soundgarden reflexionó sobre cómo el choque entre el éxito comercial repentino y los valores del punk rock afectó profundamente a los músicos de la escena de Seattle

La mayoría de los músicos de Seattle tuvieron que lidiar, cada uno a su manera, con una fama global que llegó de la noche a la mañana, pero Chris Cornell creía que existía una forma muy concreta de "culpa punk" asociada a convertirse en mainstream de manera casi instantánea, y que esa culpa tuvo consecuencias fatales para algunos artistas, incluido Kurt Cobain. Así lo explicó el cantante en una entrevista recientemente rescatada de 2006, según informa Ultimate Guitar.
De tocar para cientos a llenar pabellones de la noche a la mañana
Ningún artista de aquella ciudad imaginaba que se convertirían en el centro de atención mundial. Bandas como Soundgarden, Nirvana, Pearl Jam y muchas otras pasaron casi de un día para otro de tocar ante unos cientos de personas a llenar arenas de miles de espectadores. Aquel cambio también transformó por completo al público, y es que ya no se trataba de una escena local muy unida donde todos se conocían entre sí, sino de una masa de fans que, en muchos casos, solo tenían en común su gusto por el sonido grunge de Seattle.
El choque entre fans del punk y metaleros
Cornell explicó que, ni siquiera dentro de esa nueva audiencia, existía una unidad real. Él y sus compañeros de Soundgarden se sintieron confundidos ante aquel cambio, viendo cómo los fans originales del punk empezaban a mezclarse, y en ocasiones a chocar, con oyentes procedentes del metal: "Cuando empezamos como Soundgarden, teníamos sobre todo público de punk rock y chavales con monopatín viniendo a vernos, gente fan de bandas como Killing Joke, gente fan de bandas como The Clash. Y luego bandas más actuales que eran indie, como Big Black, Sonic Youth o Bad Brains".
"De repente, había elementos e influencias en las bandas de Seattle que estaban atrayendo a gente de las afueras que en realidad eran simplemente fans del metal, y esos dos grupos empezaron a juntarse y a chocar en cierto modo. A veces se volvía violento. Resultaba un poco incómodo, y era un poco inusual. Saber quiénes eran realmente nuestros fans se volvió, de repente, un poco confuso".
"Estaban los fans que llevaban camisas de cuadros y pelo largo, pero que dos años antes tenían una cresta. Y luego estaban los fans que llevaban camisas de cuadros y pelo largo porque siempre habían llevado camisas de cuadros y pelo largo, y simplemente se habían quitado la camiseta de Aerosmith para ponerse una de Nirvana. Así que era un poco confuso".

Consecuencias de convertirse en éxito comercial sin quererlo
La escena de Seattle pasó rápidamente de ser un rincón marginal y antimainstream a convertirse en el propio mainstream. Las bandas consideradas motores de aquel movimiento pronto se vieron desbordadas por la situación. Como llegó a explicar en su día Layne Staley, de Alice In Chains, pocos de ellos esperaban llegar a mucho más que tocar en clubes locales.
Cornell señaló que alcanzar tanto éxito en tan poco tiempo desató auténticas crisis existenciales entre las bandas implicadas, incapaces de encontrar los límites entre ellos mismos y la competencia más comercial: "Creo que, hasta cierto punto, cuando estas bandas de Seattle se volvieron comercialmente exitosas, se volvió un poco incómodo. Cuando hojeabas una revista y veías un artículo sobre Soundgarden o un artículo sobre Pearl Jam, y luego pasabas la página y había un artículo sobre Great White, empezábamos a sentirnos un poco incómodos y cohibidos. Como, ¿eso nos convierte en lo mismo?".
"Creo que a esa edad, cuando tienes veintipocos años, esos dilemas existenciales siempre están en primer plano. Todavía estás descubriendo quién eres, y el tipo de música que haces y que presentas es realmente más importante para ti que cualquier otra cosa".
"La respuesta, obviamente, llega cuando te haces mayor y descubres que eres quien eres, y que la música que haces es lo más importante, y que no importa con quién te asocien, aunque sea en una publicación".
La reflexión de Cornell sobre la "culpa punk" y Cobain
Cornell recordó además un fenómeno muy concreto que vivieron algunos de los músicos más valorados de la escena de Seattle: una especie de "culpa punk" derivada de haber renegado siempre de la música popular, para terminar convirtiéndose ellos mismos en música popular.
Muchos músicos surgidos de la contracultura han hablado de esta "culpa punk" a lo largo de los años, incluido el bajista de Guns N' Roses, Duff McKagan, quien habló sobre este mismo sentimiento en junio de 2024. Cornell puso como ejemplo el caso de Cobain, cuyos propios sentimientos de culpa tuvieron consecuencias trágicas: "Sentí que hubo un periodo claramente incómodo, y lo que yo llamo, o lo que Tom Morello llama, la culpa punk. Esta fue la primera generación de gente que creció con música punk rock y que, en cierto modo, siguió la biblia del punk rock, pero que de repente estaba teniendo un éxito comercial increíble".
"Creo que lo que pasó con Kurt Cobain es probablemente la manera más sencilla de plantear esto, y diría que fue el peor ejemplo del resultado de ese tipo de choque".
