El legendario artista había cancelado todas sus fechas pendientes con la banda

Gary “Angry” Anderson, el legendario vocalista de los iconos del hard rock australiano Rose Tattoo, ha sido hospitalizado tras sufrir un paro cardíaco.
La actualización sobre el estado de salud de Anderson llega tres semanas después de que se anunciara la cancelación de todos los conciertos restantes de la gira europea de verano de 2026 de Rose Tattoo debido a un “problema médico” que afectaba al cantante, de 79 años.
En un comunicado publicado el domingo 30 de agosto, los compañeros de Angry en Rose Tattoo agradecieron a los fans sus “abrumadores mensajes de apoyo, cariño y palabras amables” durante los 20 días transcurridos desde la hospitalización de Anderson.
“Nos gustaría informar a todo el mundo de que Angry sufrió un paro cardíaco y actualmente se encuentra hospitalizado, recibiendo tratamiento y los cuidados que necesita”, señala el comunicado de Rose Tattoo.
“En estos momentos, les pedimos amablemente que respeten la privacidad de Angry y de su familia mientras se centran en Angry, en su tratamiento y en su recuperación.
“Agradecemos la comprensión de todos y les pedimos que sigan teniendo a Angry y a su familia presentes en sus pensamientos y oraciones durante los próximos días”, añade el comunicado.
“Estamos increíblemente agradecidos por todo el cariño y apoyo que ya han recibido. Es reconfortante saber cuánta gente está pensando en Angry y deseándole fuerza durante su recuperación.
“Gracias de nuevo por vuestra amabilidad, comprensión y apoyo incondicional.”
En el momento de la hospitalización de Angry, Rose Tattoo tenía nueve conciertos pendientes de su gira ‘One Last Ride’, que estaba previsto que concluyera el 21 de agosto en Busdorf, Alemania.

El adiós definitivo tras 50 años de carrera
Esta hospitalización y cancelación de fechas se produce en un momento crucial para la banda, ya que el propio Angry Anderson había confirmado en una entrevista con Rock Daydream Nation que la formación australiana, fundada en Sídney en 1976, tenía planeado retirarse de los escenarios este mismo año coincidiendo con su 50 aniversario. "A finales de año, cuando me despierte por la mañana, la primera mañana del 27, me despertaré y la banda habrá desaparecido", declaró con contundencia el cantante sobre el desenlace del grupo.
El vocalista admitió afrontar este último viaje con sentimientos encontrados y comparó el impacto emocional del final con la pérdida de antiguos compañeros por enfermedades terminales. "Pensaba que estaba bien. [...] pero eso no me preparó para el impacto", confesó Anderson, quien rememoró su intención de celebrar el último concierto en Nochevieja, emulando la primera actuación histórica de Rose Tattoo en el club nocturno Chequers de Sídney.
Un último álbum de estudio antes de la despedida
Como parte de su despedida, Rose Tattoo planeaba lanzar un último álbum de estudio, fruto del trabajo de composición junto al guitarrista de slide Mick Arnold, quien según el vocalista "crea el tipo de música que me gusta. Es muy blues". Anderson relató la emoción experimentada al escuchar los nuevos temas: "Las nuevas canciones me recordaban mucho a las antiguas". La actual formación del grupo se completa con Paul DeMarco a la batería, Steve King al bajo y Ronnie Simmons a la guitarra.