Rick Springfield recuerda haber matado a un hombre: “La verdad es que no entendía muy bien lo que estaba haciendo”
El emblemático artista recuerda un momento traumático visitando Vietnam en 1968

El emblemático cantautor Rick Springfield ha confesado haber matado a un hombre durante una visita a Vietnam en 1968. Springfield, que sólo tenía 18 años y militaba en Rockhouse en aquel momento, fue contratado para entretener a las tropas estadounidenses durante la guerra y pasó cuatro meses en el país.
“Habíamos hecho amistad con unos chicos de la Marina en Marble Mountain, que está a las afueras de Da Nang”, le cuenta Springfield a Joe Rogan (vía Louder Sound). “Querían sentirse cerca de casa, así que te llevaban a las tiendas de campaña, poníamos música de Hendrix y nos colocábamos, y aunque somos australianos, aún así había una conexión”.
Una noche, Springfield y su banda pasaban la noche en un campamento que fue atacado por guerrilleros del Viet Cong. Entonces, varios soldados invitaron al músico a “lanzar unos morteros por el cañón”.

“Era la época de John Wayne, ¿sabes?”, dice Springfield. “Quiero decir, como el chaval joven que era, no entendía muy bien lo que estaba haciendo. Dije: '¡Oh, sí! ¡Disparemos un arma!'”.
LA NOCHE EN LA QUE RICK SPRINGFIELD MATÓ A UN HOMBRE
En su biografía de 2010, 'Late, Late at Night: A Memoir', Springfield contó con más detalle cómo fue lo sucedido.
“Se oye un fuerte estruendo cada vez que un mortero sale disparado, seguido de una lluvia de chispas al rojo vivo y metal candente al caer y estallar entre la maleza”, escribe. “Llega una llamada por radio solicitando un cambio de trayectoria, así que lanzo más morteros por el tubo y los veo detonar, alarmantemente cerca de nosotros. Nos quedamos despiertos toda la noche. ¿Cómo íbamos a dormir?”.
A la mañana siguiente, los soldados le dijeron a Springfield que uno de los morteros que había lanzado había segado la vida de uno de los soldados del Viet Cong.
“Todo el mundo está saltando de alegría y dándome palmadas en la espalda”, escribió Springfield en sus memorias. “Me siento mal. Ahora que lo pienso, sigo sintiéndome así. En definitiva, no fue un día muy bueno para nadie”.
“Me cuesta aceptar que fui responsable del fin de una vida, aunque sea algo lejano, se trate de la guerra y yo en realidad no tuviera nada que ver con ello ni supiera muy bien lo que estaba haciendo”, le cuenta ahora de nuevo a Rogan. “Pero me resulta bastante duro cuando pienso en la realidad de lo sucedido”.